jueves, 29 de septiembre de 2016

El error de la Biblia en el Ara del templo

Por Máximo E. Calderón

Corría el año 1886, y en su discurso frente a los masones alemanes reunidos en Estrasburgo el 12 de septiembre de ese año, el Emperador Federico III – máxima autoridad de la Masonería alemana – expresaba que los cimientos que "caracterizan sobre todo nuestros propósitos”, son “la libertad de conciencia y la tolerancia".
La Masonería adogmática de raíz continental, abraza plenamente estos ideales, y el Gran Oriente de Francia lo deja bien claro a través de tres principios fundamentales:
- El principio de libertad absoluta de conciencia; ya que sus miembros pueden ser creyentes de la religión que fueren, agnósticos o simplemente ateos.
- La defensa de las instituciones y los ideales laicos; como medio para garantizar lo mejor posible la libertad de todos.
- Los valores republicanos y sociales; ya que el mejoramiento de la sociedad es considerado un objetivo de la Masonería.

Si bien el Gran Oriente de Francia había nacido en 1773 y es la más antigua Obediencia masónica que hoy existe, hasta el año 1877 mantenía los mismos requerimientos dogmáticos que la Gran Logia Unida de Inglaterra, de creer obligadamente en un Dios revelado y también en la inmortalidad del alma, concepto este que dejaba muchos huecos ya que nunca en la Masonería se explicó en forma efectiva que cosa sería eso llamado alma.
Fue precisamente en 1877, en que siguiendo los pasos que cinco años antes hubiera marcado el Gran Oriente de Bélgica, en un irrestricto espíritu de laicismo, el GODF decide retirar de sus rituales toda referencia a Dios y a la inmortalidad del alma, y a renglón seguido retira también el uso de la Biblia en los actos masónicos. La libertad absoluta de conciencia debía estar ante todo. Pero también la historia.
Es de destacar en un aparte, los logros de ideales laicos promovidos por la Masonería en Argentina a través de los tiempos, como por ejemplo: el Registro Civil y el matrimonio civil, la laicidad de los cementerios, la creación de la Cruz Roja argentina, y la reforma universitaria de 1918, entre otros.


Pero volviendo a los conceptos laicistas tratados antes, es interesante ver que no son excluyentes respecto a las concepciones masónicas más esotéricas y ocultistas, ya que como destaca Herrera Michel, dentro de la Orden encontramos “masones que poseen una fuerte concepción esotérica, formados en otras escuelas iniciáticas o de una notable inclinación espiritual, pero que no reconocen un Ser Supremo. Son personas que en el hinduismo y en la Teosofía se conocen con la palabra sánscrita “nástika”, que significa ateo, precisamente porque no reconocen la existencia de un dios ni de una verdad revelada contenida en un libro sagrado.

En este sentido, hasta Madame Blavatsky usó la expresión en el primer tomo de la “Doctrina Secreta” al afirmar que todo ocultista es un nástika ya que el ocultismo es incompatible con la creencia en la existencia de un dios”.

Un libro de ley “sagrada”


El Landmark XXI de Albert Mackey, prescribe la obligatoriedad de utilizar un “libro de la ley” en logia, y aunque este argumento es condición no negociable para los seguidores de la Gran Logia Unida de Inglaterra, debemos tener en cuenta dos cosas muy importantes. Estos Landmarks fueron redactados recién en 1858, o sea que no pertenecen a la tradición de la Masonería especulativa, y además no tenemos un consenso sobre cual listado de Landmarks sería el correcto, ya que son varios los que hoy coexisten, siendo inclusive algunos de ellos contradictorios entre sí.


El
Gran Oriente Federal Argentino, cuyo órgano oficial de difusión era la revista Verbum, publicaba a principios de la década de 1950, un estudio que comenzaba con las siguientes palabras:
La Biblia, también llamada entre los masones "Libro de la Ley Sagrada" o "Volumen de la Ley Sagrada", fue y será la manzana de la discordia dentro de la Orden, que impide la universalización de nuestra noble institución por falta de cabal conocimiento acerca de la época en que se introdujo como uno de los útiles de los Talleres o Gran Luz, y la falta de jurisdicción que tienen las Potencias simbólicas para exigir de sus congéneres la presencia de tal Libro ya sea durante los trabajos de Gran Logia ya en el de las Logias subordinadas. Tal circunstancia, que mantiene un cisma internacional entre Potencias de tronco inglés y las que soportan su influencia, por una parte, frente al Gran Oriente de Francia y las del grupo latino, que ha meditado y estudiado muchísimo esta cuestión, por la otra, debe desaparecer por la mutua comprensión, la recíproca tolerancia y la necesaria universalización de la Orden que, no debe depender del capricho de obcecadas Potencias, ya sea cuando estas actúan directamente, ya cuando lo hacen por intermedio de otras que le sirven de personeros.

Llegado el momento en que los masones le explicamos a nuestros Aprendices, cuales son las llamadas Tres Grandes Luces de la Masonería, en general todas las corrientes coinciden en que hoy estamos hablando de tres elementos cargados de profundo simbolismo, como son el Libro de la Ley, la Escuadra y el Compás.
 
Erróneamente muchas corrientes creen que al hablar de Libro de la Ley estamos hablando de La Biblia, o en su defecto de algún otro libro llamado sagrado que también podría ser El Corán, la Torah, el Rig Veda, el Libro de los Muertos, el Tao Te King, o inclusive hasta El Libro de Mormón, que resulta un volumen de índole sagrado para los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos Días, muy ligada en sus comienzos a las logias masónicas de los Estados Unidos.
Hay hasta quienes yerran al hablar del Libro de la Ley, y hablan directamente de un libro “sagrado”, o un llamado “volumen de la ley sagrada”. Pero esto es un error.
No existe tal ley sagrada, ya que la Biblia no es una ley ni un código (como el de Hammurabi), sino que es un libro de relatos variados, el cual incluye en su interior algunas leyes dictadas al pueblo hebreo en el Antiguo Testamento, y nada más.
Considerar a la Biblia como un “libro de la ley”, e imponer ese libro como obligatorio para los masones, está mostrando un profundo desconocimiento de las raíces, la historia, los objetivos y el simbolismo de nuestra augusta Orden, aunque al día de hoy sean muchos los que creen que en el Ara del Templo masónico debe estar una Biblia, o algún otro libro de ese estilo.
No existe prueba alguna de que la Masonería Operativa europea utilizara una Biblia como símbolo masónico sagrado, ni tampoco la posterior Masonería Especulativa surgida en 1717. 
Sin embargo en la Masonería Dogmática Moderna dirigida por Inglaterra, ha pasado a ser un elemento imprescindible y de conditio sine qua non para todos los altares que quieran preciarse de “regulares”.
La intransigencia dogmática anglosajona, ha sido muy claramente denunciada por Oswald Wirth cuando afirmaba: “Ellos quieren tener su Masonería particular y renunciar al universalismo proclamado en 1723 por Anderson”. 
Luego Jules Boucher siguió citando a Wirth, donde también expone claramente un concepto con el que nos identificamos: “Es verdaderamente inútil continuar esta discusión. Los anglosajones, al exigir la Biblia, niegan la universalidad de la Masonería y, si encaramos el problema desde ese punto de vista, la irregularidad está de su lado y no del nuestro.
 
A este respecto, Boucher también cita a Edmon Gloton, con una frase iluminadora: “La Biblia es uno de los obstáculos que separan la Masonería latina de la Masonería anglosajona” (A Simbología Maçônica, Editora Pensamento, pág. 138).

Si damos importancia a la pureza de la tradición masónica, debemos procurar conservar y respetar esa tradición, por historia, por valores, por fidelidad a nuestras raíces, y porque consideramos que la Masonería debe estar totalmente alejada de los dogmas, aunque sea este un objetivo empírico e ideal, y pueda expresar falencias en algún momento, por el solo hecho de ser nosotros humanos.
En cuanto a los períodos históricos citados más arriba, tomamos la mas concienzuda clasificación que pudimos encontrar ajustada a historia, salida de la pluma de Henrique Candido Camargo, Gran Inspector General del Rito Moderno de Brasil: 
“En lo que concierne a las tres Masonerías, vemos que la Operativa existió hasta 1723, la Especulativa o tradicional hasta el 27 de diciembre de 1813, cuando nació la Dogmática Moderna debido a la unión de la Gran Logia de 1717 con la de 1753, cuando surgió la Gran Logia Unida de Inglaterra”.

Las luces de la Masonería


Tal como mencioné ut supra, decimos por convención que las grandes luces de la Masonería son la Escuadra, el Compás, y el Libro de la Ley. Pero eso es lo que se enseña hoy; no siempre fue así.
Haciendo un poco de historia, si nos remontamos al ritual de “Los Modernos” (1717), ellos no utilizaban ningún altar ni cosa que se le pareciera. Solamente utilizaban el tapete de la logia, el cuadro de grado se dibujaba en el piso para borrarlo después, y quien oficiaba de Venerable Maestro tenía en su mesa un libro (al cual nadie llamaba libro de ninguna ley), el que posiblemente durante un tiempo fue una Biblia, y luego fueron las Constituciones de Anderson.
Sobre este citado libro, el Venerable Maestro de la logia hacía reposar su espada, que además de simbolizar la Justicia, era también un rasgo distintivo de nobleza. 
La Escuadra y el compás no ocupaban un lugar especial, ni tenían tampoco una disposición distintiva como hoy se utiliza. Por otra parte, sobre este volumen que estaba en posesión del presidente de la logia se efectuaban los juramentos, pero no se hablaba aún de luces. Ni mayores, ni menores.


En 1751 entra en escena un grupo de masones de origen irlandés, que enfrentado políticamente a la Gran Logia de Londres, se autoproclama como heredero de las antiguas tradiciones y acusa de innovadores a la Organización creada en 1717. Este grupo funda también su propia confederación, a la que deciden llamar Gran Logia de libres y aceptados masones de Inglaterra, tildando peyorativamente como Los modernos a la Gran Logia de Londres y Westminster, y quedando ellos con el apelativo de Los antiguos, apelativos estos que se conservan hasta hoy para mejor análisis de la historia masónica. 
  
Cuando hacen aparición en escena “Los Antiguos”, ellos serán en realidad los encargados de modificar los usos y costumbres de la Masonería especulativa. Esos cambios serán llevados al papel y publicados por primera vez en “Ilustraciones de la Masonería” de William Preston, que desde 1760 venía enseñando que las luces de la logia eran la Escuadra, el Compás, y la Biblia, y en 1772 lo publicó en su libro.
En la primitiva Masonería especulativa de Los Modernos, las tres luces de la logia eran simplemente el Sol (luminaria diurna), la Luna (luminaria nocturna), y el Maestro presidente de la Logia, ya que es quien representa la sabiduría del Rey Salomón. La Biblia no constituía luminaria alguna, y así se mantuvo sin alteraciones por casi un siglo.

Es recién el 27 de diciembre de 1813, que ambas grandes logias insulares deciden unirse en un solo cuerpo, y tras casi cinco años de negociaciones se logra la fusión en lo que vendrá a ser la Gran Logia Unida de Inglaterra. Acabó así un período de más de sesenta años en que ambas Grandes Logias se habían acusado mutuamente de irregulares y espurias.
Este nuevo cuerpo fusionado realizará una mixtura de los rituales de “Antiguos” y “Modernos”, creando por primera vez la idea de Luces mayores y Luces menores de la Masonería, adoptando como luces “mayores” lo que venía utilizando la Gran Logia de Inglaterra, y como luces “menores” al Sol, la Luna, y el Maestro presidente, tal como utilizaba la Gran Logia de Londres de 1717.
En ningún momento se habló de que las luces menores, o las luces de la logia, fueran el Venerable Maestro y sus dos Vigilantes, lo cual si bien hoy es de uso bastante común, configura un severo error conceptual ya que la verdadera luminaria del Taller es una sola, por ser esta la representación simbólica de Salomón.



La Biblia como libro

Según el consenso general, la Biblia es una compilación inspirada de libros santos de tiempos ancestrales, pero en realidad es una compilación realizada por Constantino y su Concilio de Nicea del año 325, en donde se descartaron entre 50 y 250 libros que andaban dando vueltas, para conformar lo que hoy se conoce como la Santa Biblia.
Según se cuenta, los supuestos libros que no debían estar levitaban por los aires mientras los Obispos rezaban, aunque la realidad marca que el corpus se conformó por votación de cada uno de los libros, existiendo registro de cuantos votos se emitieron en favor y cuantos votos en contra de la permanencia de cada texto. 
Hubo purgas y añadiduras posteriores, pero la colección gruesa y primera se realizó justamente durante el Concilio del año 325 de nuestra era.
En cuanto al Antiguo Testamento, es lisa y llanamente la Tanaj de los judíos, con algunos agregados decorativos que se hicieron para hacer “coincidir” ciertas profecías, un agregado de algunos libros del Canon de Alejandría llamados “deuterocanónicos”, y un ordenamiento más o menos cronológico de acuerdo al conocimiento que en aquél momento poseían los obispos católicos. 
Si bien es popularmente conocido que el Nuevo Testamento vio la luz en Asia Menor en el año 325, pocos conocen que el Antiguo Testamento tampoco es tan antiguo como podría parecer. La propia Tanaj judía es un ordenamiento realizado en el Siglo II de nuestra Era por la escuela de Yamnia, que hoy es conocido como el Canon palestinense.
Como quiera que sea, la Biblia entonces describe hechos o supuestos hechos ocurridos en Palestina, Egipto, Mesopotamia, Siria y toda la cuenca oriental del Mediterráneo, no teniendo la validez de un documento histórico, sino más bien un monumento literario, con cuño simbólico. 
Sus relatos más antiguos y representativos, son recreaciones de leyendas y tradiciones mesopotámicas que fueron aprendidas por el pueblo hebreo mientras estuvo cautivo en Babilonia.
Como dice Alfonso Sierra Partida en su La Biblia – El gran mito literario: la Biblia no es un libro original, que resume leyendas y tradiciones antiguas, transformando conceptos religiosos, sublimando personajes, y aunque lo haga del modo que se estime más bello y elevado, con mayor sensibilidad, indiscutiblemente no está exenta de las probadas limitaciones. 

El mismo autor afirma sintetizando su estudio:
 
- La Biblia no es un libro original.
 
- La Biblia no es un libro revelado.
 
- La Biblia es un libro escrito por hombres.
 
- La Biblia no es un documento histórico.
 
- La Biblia no prueba la existencia de Jesucristo.
 
- La Biblia no es un libro profético.
 
- La Biblia no es un libro moral, por el contrario muchas veces es inmoral.
 
- La Biblia presenta contradicciones y absurdos.
 
En conclusión: la Biblia es simplemente un monumento literario.
Tan variados son los conceptos que se han tenido sobre las partes más o menos sagradas o más o menos simbólicas de La Biblia, que los masones han ido variando el lugar en donde abren ese dichoso libro al momento de las Tenidas, de acuerdo a interpretaciones que supuestamente tendrían relación con el grado en que se estaría trabajando.
El Libro de marras "se hallará abierto, sobre un pedestal o altar, durante el tiempo que realiza la Logia sus tareas, señalando alguno de sus importantes pasajes, prestando a sus actos solemnidad".
Algunos Talleres siempre lo abren en el Salmo 133, el cual hace alabanza a la reunión fraternal en armonía, más otras logias hacen la diferencia de abrir el libro en la Primera Epístola de Juan, o en el Evangelio según San Juan, o la Cámara de Maestros en el libro de 1º Reyes, con la supuesta leyenda del arquitecto Hiram, el cual por más que se busque y se rebusque nunca podrá ser encontrada ni en Reyes ni en ningún lado. 
Por lo menos no como se relata en la leyenda masónica.
Para el Primer Grado también se la ha encontrado abierta en el libro de Ruth; para el segundo Grado en Jueces, para el tercer Grado en 1º Reyes capítulo VII, aunque también tenemos referencia de que se ha abierto el Grado de Aprendiz con el Génesis XXII ó XXVIII, 1º Reyes VI y 2º Crónicas III para el grado de Compañero, y Amós X y 2º Crónicas VI para el grado de Maestro. 
Por otra parte y según las instrucciones para Estados Unidos del Crosse´s Chart, la Biblia se abre para el Grado uno en el salmo 123; para el Grado dos en Amós VII, y para el Grado tres en Eclesiastés XII.

La 
Biblia en la logia antigua y moderna


Según algunos autores que analizan esta situación en forma parcial, la Biblia es un símbolo que no puede faltar en el Altar del Templo, y tiene el mismo valor simbólico que la Escuadra y el Compás, ya que son las grandes luces de la Masonería. 
Sin embargo como dijimos antes, nunca existió la Biblia en la logia como algo importante, y de hecho la Masonería primitiva de la Gran Logia de Londres usó por noventa años las Constituciones de Anderson como libro fundamental. Mucho tiempo después de Anderson, a alguien se le ocurrió introducir la Biblia y hasta darle una historia que en realidad nunca tuvo.
El propio James Anderson en sus Constituciones de 1723, solamente menciona La Biblia en el capítulo de “Las leyendas de la Masonería”, y comenta la traducción que de ella hizo el rey Athelstan a la lengua sajona. En ningún momento la describe como Volumen de la Ley Sagrada, volumen o libro de la ley, ni siquiera se refiere a ella como una de las luces de la logia o de la Masonería.
Más allá de que según algunos documentos fundacionales antiguos, se hubiera utilizado la Biblia para realizar juramentos, del mismo modo en que juran los funcionarios al asumir sus cargos políticos, las minutas de la Gran Logia de Inglaterra de los “Antiguos” nos demuestran que la Biblia fue colocada en los altares masónicos por William Preston recién después de 1760.
Según Mauricio Javier Campos, todo permite suponer que este ingreso de la Biblia al Ara se habría realizado para intentar contrarrestar el éxito de los doctores Anderson y Desaguliers, que al haber generado una Orden descristianizada, le habían asegurado la universalidad que hizo posible su crecimiento. 
También opina Campos que otra razón para la decisión de Preston podría haber sido sin dudas el enfrentamiento que existía entre su Gran Logia de los “Modernos” y la de los “Antiguos”, ya que para eliminar cualquier acusación de irreligiosidad, habría realizado esa maniobra buscando acercarse a la posición de Anderson, respecto a la imposibilidad de ser masón siendo irreligioso.
Volvamos ahora al punto de los juramentos, y tratemos de encontrar cual ha sido la importancia que ha tenido originalmente la Biblia para la Masonería tradicional.
En la antigüedad y ya desde antes del Siglo XIII, los juramentos se prestaban en las ceremonias en las que eran requeridos, sobre los restos de santos, de mártires o sobre las reliquias declaradas santas por las autoridades eclesiásticas y únicamente retiradas de su relicario en ocasiones solemnes y especiales.
 
La admisión de jóvenes aprendices por una logia operativa o el aumento de salarios a compañeros – únicas jerarquías que originalmente existieron – no tenían tanta importancia como para exigir otra cosa que declaraciones verbales. Muchos autores piensan que los masones operativos prestaban su promesa u obligación sobre su herramienta más preciosa, que era la escuadra.

La existencia del libro entre los operativos


El Manuscrito Regius o de Haliwell, de entre 1300 a 1390 aproximadamente, es considerado como el primer documento que contiene en forma específica los Antiguos Deberes. El Manuscrito Cooke data aproximadamente entre 1430 y 1450; y un tercero, conocido con el nombre de Gran Logia, dataría de 1580. 
Todos estos libros, cada uno versión aproximada de otro anterior, preceptúan los Old Charges (Antiguos Deberes), lo mismo que los que le siguieron que no son sino copias las unas de las otras, hasta que en 1717 se fundó la Gran Logia de Londres y Westminster. 
Seguramente esos Antiguos Deberes constituyeron el único Código legislativo o "Libro" por el que los masones operativos reglaban la actividad en las logias y en las relaciones con la comunidad en general.
El empleo de algunos de estos "Libros" era tan antiguo como esencial entre nuestros antepasados operativos, y en prueba de ello se nos recuerda la declaración que el Príncipe Erwin (mencionada en la parte histórica de las Constituciones de Anderson) hizo presentar ante la Gran Asamblea de York, en estos términos: "Un libro que revela cómo fue fundada la Orden", respecto del cual ordenó "que él sea leído y explicado cuando se admite a un masón y se le otorga su título".
Aquí se habla expresamente de un libro, pero queda claro que en ningún momento se está hablando de una Biblia.


Muy frecuentemente aparece en estas Constituciones la frase: "entonces, cada uno de los más antiguos de la Asamblea, sostendrá un libro sobre el cual ellos [los que ingresaban a la logia] extenderán su mano y sus preceptos le serán leídos".
¿No es esto el acto de prestar la promesa de acatamiento a esos Antiguos Deberes?
 
Varios de esos documentos terminan así: "Estos Deberes, a los que doy lectura, y todos los demás que se refieren a los masones, debéis observarlos con ayuda de Dios y de este libro que queda en vuestra posesión".
Y el detalle final que aleja aún más a la Biblia de los altares masónicos tradicionales, es el hecho de que las primeras confraternidades de masones operativos formadas en la Edad Media, estaban totalmente compuestas por católicos, y la propia Iglesia Católica Apostólica Romana había prohibido a los fieles el uso de traducciones de la Biblia a lenguaje vulgar, a partir de los Concilios de Toulouse y de Tarragona.
Peor aún, la Santa Sede se volvió más severa aún a partir del Siglo XVI a causa de la Reforma, y era imposible pensar que algún laico tuviera en sus manos una Biblia, ya que ese hecho podía ser castigado con la pena capital.
Yo mismo recuerdo relatos de nuestras abuelas, que en sus años mozos estudiaban la religión católica directamente de los catecismos, pero nadie había visto jamás una Biblia, y estaba prohibido al vulgo poseer una de ellas y leerla.

Un libro de la ley que no es una Biblia


Se nos ha dicho que la Masonería rechaza todo tipo de dogmas, y se ha aclarado infinitas veces que la Masonería no es religión. También sabemos perfectamente que ni la Masonería Operativa, ni la Masonería especulativa en sus orígenes, tuvieron jamás una Biblia o cualquier otro libro considerado “sagrado” para utilizarlo en sus trabajos. 
Aunque respetamos a quienes quizá desde el desconocimiento o quizá desde la obligación utilicen un libro religioso en sus altares masónicos, no hay Tradición en el uso de la Biblia o cualquier otro libro considerado Volumen de una Ley Sagrada en las ceremonias masónicas, y constituyen un agregado apócrifo y confuso, que contraría el espíritu universalista de la Orden.
Sin embargo la actual Masonería dogmática promovida por la Gran Logia Unida de Inglaterra, y quienes por desconocimiento o conveniencia siguen sus preceptos, saben perfectamente que es condición insalvable para un candidato a su Orden, creer en Dios y en la inmortalidad del alma. 
¿Dónde queda entonces la negación del dogmatismo y la libertad de conciencia?
Casi llegando a la mitad del Siglo XX, la Masonería anglosajona “oficial” de la República Argentina emitió el siguiente comunicado:
Como una contribución al claro conocimiento que todos los hermanos deben tener sobre los principios masónicos, transcribimos a continuación la declaración recomendada por la reunión de todos los Grandes Maestres de las Grandes Logias Estaduales de Norteamérica y promulgada por la Gran Logia de Massachusetts, que dice:
La Francmasonería es una sociedad caritativa, de benevolencia, educativa y RELIGIOSA. Sus principios son proclamados con la amplitud necesaria para que los conozcan mejor los hombres. Sus únicos secretos son su método de reconocimiento y su instrucción simbólica.
 

Es RELIGIOSA porque enseña el monoteísmo; el volumen de la Ley Sagrada está abierto sobre sus altares en cualquier momento que una Logia está en sesión; el respeto a Dios está siempre presente en sus ceremoniales, y a sus hermanos se le dirigen constantemente lecciones de moralidad.
Para los que seguimos la Masonería que consideramos tradicional, nos queda muy claro que la Orden para nosotros no es religión, y cada uno de los Hermanos es libre de profesar la religión que desee o de no profesar ninguna, ya que la libertad es uno de los pilares fundamentales sobre los que se edifica nuestra Institución.
Aunque hoy existan ritos más o menos devocionales, como los llamados Ritos Egipcios, que declaran orígenes mitológicos y floridas leyendas en su historia simbólica, todos son posteriores a 1760 que es cuando la Biblia ingresó en los altares ingleses, por lo tanto si utilizan un llamado “Volumen de la ley sagrada”, han caído en un error de interpretación que si bien hoy forma parte indisoluble de sus sistemas, han tomado distancia de la tradición y del trasfondo ideológico de la Masonería primitiva.
Aún a pesar de que el formato base de estos ritos es el del Rito Francés o Moderno, el cual es absolutamente laico.
El Gran Oriente de Francia – tanto como la Gran Logia de Inglaterra en sus orígenes – jamás planteó la utilización de una Biblia como libro sagrado y/o de uso obligatorio entre los masones.
Hay Obediencias que utilizan como Libro de la Ley un volumen de las Constituciones de Anderson, la Constitución nacional, el Código Civil, la Constitución de la Obediencia respectiva, el Reglamento de la Logia, o un libro en blanco.
En la República Argentina, la primera Potencia masónica en utilizar un Libro en Blanco en el altar fue el Gran Oriente Federal Argentino (GOFA), que funcionó entre los años 1935 y 1956, cuando se fusionó con la Gran Logia del Rito Escocés, para crear la actual Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones.
 
La segunda Potencia argentina en utilizar un Libro en Blanco como libro de la ley, es la Gran Logia Simbólica Argentina, fundada el 6 de septiembre de 2009.
El libro en blanco, también es utilizado en logias del Gran Oriente de Francia, y de Le Droit Humain, y simboliza la más alta aspiración del espíritu humano, ya que esas hojas en blanco significan la “Tábula rasa” en la que el masón podrá escribir su propio devenir.
No existe ley positiva para la inocencia con que llegamos a vivir en este plano de la materia, y la ley más excelsa de la moral contenida en lo que Platón llamó el Mundo Real o Mundo de las Ideas, no puede ser representada con letras ni traspasada al papel. 
En el mundo sensible o mundo material, solo existen reflejos del mundo ideal del Topos Uranus, y la más elevada ley del espíritu es absolutamente personal, por lo cual jamás podría ser transcripta al papel. De igual modo las leyes escritas por el hombre cambian, y lo que hoy se considera correcto podría cambiar el día de mañana. La ley natural no cambia y es inmutable.
No existe apreciación más elevada que entender que el verdadero masón, al tomar posesión y hacer uso de las herramientas que la Orden enseña a usar, puede aspirar a ser dueño y señor de su destino, y será quien escriba su propia historia en las hojas en blanco que tiene ante sí. El Libro en Blanco representa la ley del Espíritu.
En 1950 la Revista Verbum del Gran Oriente Federal Argentino publicaba: En conclusión, cesemos de cambiar vanas palabras, instruyámonos para no ser obligados a confesar que no sabemos "ni leer ni escribir", cuando nuestros jeroglíficos tradicionales no deberían ser indescifrables para nosotros... No es suficiente ajustar obreros ficticios, decorados con insignias, celosos cumplidores de gestos rituálicos, pero incapaces de trabajar realmente. Son necesarios iniciados efectivos para regenerar la sociedad humana corrompida, no masones de parada, inofensivos desde todo punto de vista, tales como se los fabrica en serie en la industria masónica anglosajona".
"El Soberano Gran Comendador del Gran Colegio de Ritos del Supremo Consejo del Gran Oriente de Francia, prefiere un libro de madera (...), simbolizando el conjunto de perfectos conocimientos o un libro que contiene sus inmaculadas páginas blancas al cual atribuye un profundo valor simbólico: emblema de fuente de verdad que debe animar a todo masón que considere que la verdad de hoy puede ser el error de mañana y viceversa, recordando siempre la blancura de ese libro (...).
.'.

viernes, 2 de octubre de 2015

La corrección política de la Masonería

Por Máximo E Calderón

Dejando de lado algunos detalles de forma, entendemos en general que la Masonería es una Organización más o menos discreta de librepensadores, para quienes toda influencia religiosa, política, dogmática, institucional, social, consuetudinaria, o activista, debería ser solo una anécdota que sirva para nutrir el pensamiento a formarse en su cabeza, pero que de ninguna manera podría configurar el absoluto de sus decisiones o su ideología.

La Masonería fue influida por el iluminismo, enriqueció la sociedad científica, y muchos de los personajes más importantes de la ciencia y la cultura pasaron por nuestra augusta Orden. Se supone además que la Masonería es la principal abanderada de aquellos valores que son su divisa, y que quizá no exista otra institución de semejante nivel ecuménico, capaz de defender con tanta hidalguía los valores de la libertad, la igualdad y la fraternidad.

Es sabido por el mundo que los masones desde sus logias operativas, han sido importantes actores de la lucha independentista de América, y hasta han dejado su sangre combatiendo la opresión de regímenes totalitarios como el de Francisco Franco en España, u otros regímenes de características similares.
Todo ello nos hace pensar que la Masonería ha sido siempre una activa revolucionaria en contra del sistema. Que sus miembros se han caracterizado por tener concepciones propias, que no han temido levantar la voz contra la injusticia, inclusive allí donde nadie hubiera reparado que estaba oculta, y que no se han guiado nunca por el proceder del hombre masa, sino que como verdaderos librepensadores, han sido independientes, inteligentes, preparados, analíticos, y refractarios a los vaivenes que gobiernan a la mayoría de la Sociedad.

Es de suponer entonces que esta Orden fraterna llamada Masonería, no va a correr detrás de las banderas que todos corren, ni va a dejarse influir por los medios igual que la mayoría de la opinión pública, ni va a callar las injusticias solo porque de ese tema nadie habla y parece a nadie importarle, ni va a sintonizarse con las necesidades que quienes detentan el poder mundial, generan en el hombre común, ni va a apoyar maniobras efectistas de las grandes corporaciones, ni va a ser una oveja más del gran rebaño en que se retuercen los humanos, siguiendo su triste destino de nacer, crecer, reproducirse y morir.
Sin embargo parece que hoy la situación no es tan así.

Una revista. Muchos estudiantes

El 7 de enero de 2015, sacude las redacciones del mundo la noticia de que dos encapuchados musulmanes habrían entrado a las oficinas francesas del semanario satírico Charlie Hebdo, y habrían terminado asesinando a una docena de personas.
Entre los caricaturistas muertos había hermanos masones del Gran Oriente de Francia y de la Gran Logia Nacional de Francia.
Como era de esperarse, la Masonería expresó su solidaridad con Charlie Hebdo, con las familias de los Hermanos asesinados, y con las Obediencias a las que pertenecían, a la vez que mostró su indignación e hizo variados llamamientos de protesta contra el terrorismo islámico .
No todas las Obediencias se manejaron del mismo modo, y la corriente anglosajona adoptó una postura más moderada en sus expresiones.

No habían transcurrido aún tres meses del atentado de Charlie Hebdo, cuando el día 2 de abril de 2015, una decena de hombres armados entraron al campus de la Universidad de Garissa en Kenia, asesinando en el momento a 148 estudiantes y dejando un saldo final de más de 500 desaparecidos. El mundo guardó silencio respecto a este tema. La Masonería también.

Solo tres meses antes del evento del semanario satírico francés, 43 estudiantes de magisterio superior fueron secuestrados y asesinados en México, a manos de una fuerza combinada de policías y narcotraficantes.
Habiendo – según me informan – unos treinta mil masones activos en México en este momento, la Masonería del mundo miró hacia otro lado ante semejante masacre. No hubo marchas ni manifestaciones de solidaridad ni siquiera en México, y solo aparecieron algunas publicaciones aisladas que no tuvieron trascendencia.
La prensa del mundo solo llenó algunas líneas de los periódicos, para luego guardar silencio sobre el tema. La Masonería hizo lo mismo.

Conflictos en Oriente medio

Durante el último conflicto sobre la Franja de Gaza, la diputada y luego Ministra de Justicia de Israel, Ayelet Shaked, propuso matar a todas las mujeres palestinas porque “daban a luz terroristas”. Al mismo tiempo surgieron decenas de soldados judíos que se jactaban de todos los niños palestinos que habían asesinado, y muchas niñas de Tel Aviv escribían “From Israel with love”, en los misiles que luego serían arrojados sobre los palestinos.

Fueron atacados hospitales, escuelas, jardines de infantes, y se cometieron toda clase de abusos contra los civiles palestinos a los que se asesinaba a mansalva, sin considerar si podían ser milicianos, ancianos, mujeres o niños.
El documento “Romper el silencio” – elaborado entre otros por Yehuda Shaul – reúne decenas de testimonios de militares judíos, detallando abusos que van más allá de la imaginación y la cordura. Nada expresó la Masonería en esa ocasión, y de hecho este servidor se enfrentó duramente a varios “Hermanos” de distintos puntos del Orbe, que aprobaban y hasta festejaban la forma en que las fuerzas armadas de Israel se estaban manejando contra el pueblo palestino.
Solo la Gran Logia Simbólica Argentina y una Potencia masónica europea se manifestaron en forma expresa y vehemente por el fin del conflicto.

Durante las decenas de asesinatos de niños perpetrados en Siria, por los mercenarios que entonces se hacían llamar “revolucionarios” contra el Gobierno de Bashar Al Assad, los supuestos rebeldes mataban y gaseaban a mansalva culpando de sus abusos a las tropas gubernamentales.
Era común que aparecieran crónicas y fotos de niños degollados por estos lamentables personajes, que los mismos asesinos hacían públicas culpando de esas muertes a las tropas regulares del Gobierno.
Cuando los supuestos revolucionarios mostraron su verdadero rostro y el mundo empezó a hablar de Estado Islámico e ISIS, recién ahí la opinión pública manifestó su preocupación.
Solo dos Potencias masónicas sudamericanas se manifestaron públicamente en contra de semejantes delitos de lesa humanidad. El resto guardó silencio.

Aylan Kurdi y el cambio de paradigma

Con la difusión pública de la foto del niño sirio de tres años encontrado ahogado en una playa de Turquía, luego de que su familia hubiera intentado huir del horror vivido en su tierra madre, el mundo recién pareció enterarse de lo terrible que se estaba viviendo en ese lugar.
Y es que no fue solo uno, sino cientos los niños que han aparecido muertos en esas playas en los últimos tiempos.
Al momento de la aparición del cuerpo de Aylan Kurdi, dos mil doscientas personas habían perecido ahogadas en el Mediterráneo bajo las mismas circunstancias.

Sin embargo el establishment mediático ocultó siempre la información, y recién ahora que la fotógrafa turca Nilüfer Demir, pudo difundir en las redes sociales su trabajo documental, el mundo pareció enterarse de esta violenta crisis humanitaria, que fomentada por el ultra capitalismo mundial, golpea donde le conviene, con esa impiedad que le resulta tan característica.

El mundo entero se manifestó entonces a favor de recibir a refugiados en tierras europeas y en varios puntos más del orbe, y allí también estuvo la Masonería apoyando y sugiriendo acciones para que sus miembros adhieran y promuevan el apoyo a los refugiados.

¿Una Masonería políticamente correcta?

Llama poderosamente la atención, que si bien allí donde la opinión pública protesta o reclama, allí está también la Masonería elevando su grito de protesta o apoyo, a la vez ocurre que en todas aquellas situaciones que no ganan la opinión pública ni movilizan las emociones de las grandes masas en el mundo, la Masonería guarde absoluto silencio.
Y no estamos hablando de cosas simples o banales. Estamos hablando de situaciones gravísimas que van desde matanzas sistematizadas, hasta violaciones a derechos constitucionales que ocurren muchas veces en varios países de occidente.

Parecería que en reglas generales, la Masonería de hoy apoya “lo que queda bien” apoyar, y en situaciones que no tienen peso político, la Masonería mira hacia otro lado. Lamentablemente, muchas veces “lo que queda bien” o lo que se convierte en moda en una Sociedad, no siempre es algo bueno. Levantar banderas laicas contra la exhibición de crucifijos en las escuelas públicas, es algo que hasta puede verse pintoresco, por lo simple e inatacable de la propuesta. Pero que se haga especial hincapié en sacar crucifijos como si ello fuera (hoy) una gran problemática, y nada se diga o se haga para mejorar la educación en esas mismas escuelas, es algo que resulta cuando menos preocupante.

También el neo feminismo parece haber ingresado fuertes postulados en la Masonería occidental, aún entre las Potencias masónicas anglosajonas, que no consideran a la mujer como un igual a la hora de poder ingresar a la Orden y sentarse al lado de ellos.
Y esto no sería problemático, sino todo lo contrario, de no ocurrir que el “llamativo” neo feminismo del Siglo XXI, promueve propuestas inconstitucionales en muchos países, como por ejemplo invertir la carga de la prueba en las acusaciones por Violencia de Género, o la reaccionaria idea de considerar que un progreso legal, como es el derecho de los niños a la Custodia Compartida, sea considerado un atropello a la mujer.

Hace solo unos meses, varios grupos masónicos europeos manifestaron expresamente que el derecho de los menores a una Custodia Compartida entre sus dos progenitores divorciados, era un abuso en contra de la mujer, olvidando con semejante declaración, que aunque sea un objetivo loable proteger a todas las mujeres de la violencia y la opresión, siempre existe el interés superior del niño por sobre el de los adultos, y debe ser este el bien mayor a proteger.
Dijo Armando Tejada Gómez: “Es honra de los hombres proteger lo que crece”, y la Masonería no puede quedar afuera de semejante precepto, máxime cuando forma parte inclusive del Código Moral Masónico aprobado en Lausana en 1875.

Reflexión final

Si bien en un principio dijimos que la Masonería representa valores que van mucho más allá de sus propios integrantes, y que siempre se ha caracterizado por defender al oprimido, proclamar la igualdad entre los iguales, y promover la justicia y el bien común entre los seres humanos, hay algo que está ocurriendo en los últimos tiempos que debe ser motivo de reflexión entre los propios masones, ya sean de la corriente progresista o de la tradicional línea anglosajona.

No puede, o en todo caso no debe la Masonería como institución, dejarse llevar por el esnobismo de correr para el lado que todos corren, protestar cuando todos protestan, gritar cuando todos gritan, y callar cuando todos callan, porque esa no es la esencia de la Masonería, ni son esos los valores que promulgamos y proponemos para hacer un mundo mejor y más justo.

No está mal levantar las voces por el atentado contra la libre expresión de una revista francesa. Pero está mal guardar un celoso silencio de radio respecto a otras masacres que fueron peores, y de las que la Masonería no se hizo eco.
Y ni que decir tiene el hecho de que la Masonería apoye en forma expresa, propuestas que no deberían haber sido apoyadas jamás, porque atentan contra nuestros principios más básicos.
A nivel personal, cada Hermano puede pensar y expresarse como mejor le plazca, pero a nivel institucional, no podemos permitirnos estas omisiones o acciones reprobables.

Es común que nos hagamos eco de la vida de los grandes próceres y personajes que hicieron grande la historia de nuestra institución, mientras desde la comodidad de nuestros hogares observamos el mundo actual de soslayo. Sin embargo nuestro compromiso con la Orden debe ser un poco más activo que eso .
Nuestro compromiso, debe ser siempre con la verdad, y debe ser un compromiso sentido como un sacerdocio. Si decimos levantar “altares a la virtud” y “sepulturas a los vicios” en el Templo de la Verdad, debemos comprometernos a desenmascarar nuestra propia hipocresía, abatir nuestra propia ambición, y enseñar al que padezca ignorancia, aunque nosotros mismos seamos los alumnos más necesitados de aprender.
Con humildad y sabiduría, la contestataria y revolucionaria Masonería no puede permitirse ser una institución “políticamente correcta”, so pena de convertirse en otra cosa, que sin ser intrínsecamente buena o mala, desdibuje la Masonería que heredamos de nuestros ancestros y nuestros Maestros.

“Porque cuando tengo que cantar verdades,
las canto derecho nomás, a lo macho,

aunq'esas verdades amuestren bicheras,
ande naide creiba que hubiera gusanos”.


                                    (El orejano - Serafín J. García)


martes, 15 de septiembre de 2015

¿Seamos libres que lo demás no importa nada?

Por Máximo E. Calderón

Llega el día de la Independencia en Argentina, y volvemos a leer por todas partes, una frase que el General San Martín - gran iniciado masón - le escribiera a aquellos congresistas en Tucumán, que dilataban temerosamente la declaración libertaria de 1816 por miedo al Rey de España.
Pero tanto entonces como ahora, la frase del Libertador debe ser analizada muy a fondo: "
Seamos libres que lo demás no importa nada".
Lamentablemente cada vez más gente de nuestra sociedad, se agarra del "lo demás no importa nada", y se olvidan del "SEAMOS LIBRES".
Si a usted “no le importa nada" apoyar banderas que la mayoría apoya, sin analizar ni pensar las verdaderas razones detrás de esos movimientos sociales.
Si a usted “no le importa nada" que sacar un crucifijo de las aulas sea más importante que generar una educación de calidad.    
Si a usted “no le importa nada" que las Organizaciones de Derechos Humanos se ocupen más de proteger a los delincuentes que a la gente honrada, y toma esto como algo normal y hasta pintoresco.
Si a usted “no le importa nada" que se pisotee la Constitución Nacional con leyes como la de Violencia de Género, que quebrantan el principio de inocencia y ahora el acusado "es culpable hasta que pruebe lo contrario".  
Si a usted “no le importa nada" que se afirme livianamente que un niño de dos, tres, cuatro, o cinco años, es una mujer que nació en el cuerpo equivocado, por lo tanto es homosexual, y un adulto entonces se justifica para tener relaciones sexuales con él.
Si a usted “no le importa nada" que, amparada en la ideología de género, una madre pueda mutilar los genitales de un niño de seis años, solo porque afirma que es una niña en cuerpo de varón, cuando ella lo educó, lo formó, y lo trató siempre como si fuera una nena.
Si a usted “no le importa nada" que para la educación sexual con orientación de género, sea más importante enseñarle a los niños que no son ni varones ni nenas sino lo que elijan ser, en vez de educarlos en salud reproductiva para que después no tengamos abortando a nenas de catorce años.
Si a usted “no le importa nada" que las prostitutas tengan prohibido ejercer su trabajo si así deciden hacerlo, y que se las persiga y se las detenga por la policía, cuando por otro lado la prostitución de travestis es cada vez más aceptada socialmente.
Si a usted “no le importa nada" la forma en que desde los medios se apoyó a Ana Alíanelli, y hasta se puso de su lado cuando ella había secuestrado a sus dos hijas en EEUU, mientras su padre desesperado movía cielo y tierra para volver a ver a las niñas.
Si a usted “no le importa nada" que mientras en EEUU a una docente que tuvo sexo con alumnos de 17 años le den 20 años de cárcel, en Córdoba tomen a una abusadora como Pepa Gaitán y la conviertan en héroe, porque el papá de la criatura abusada la mató de un escopetazo.
Si a usted “no le importa nada" que se esconda la verdad respecto a quienes cometen la mayoría de los infanticidios en Argentina y en el mundo, solo porque los niños no tienen voz… ni voto.
Si a usted “no le importa nada" que el feminismo considere una heroína a la jujeña Romina Tejerina, quien metió a su hijita en una caja y la asesinó de 21 puñaladas en el año 2003. Hasta León Gieco le dedicó una canción a este nefasto personaje.
Si a usted “no le importa nada" las drogas estupefacientes que mete a su cuerpo y destruyen sus neuronas, solo porque Ud. es "libre" de hacerlo.
Si a usted no le importa nada que no sea lo que a la masa le importa, porque así lo guían para que piense, aunque Ud. crea que esos deseos y pensamientos nacieron de usted.
Y cuando USTED NO ES LIBRE, lo demás NO IMPORTA NADA.

Si a usted "no le importa nada" el dolor del que sufre y nadie levanta banderas por él, ya sea que hablemos de jubilados, niños o proletarios.

Si a usted “no le importa nada", y no se da cuenta de que está siendo funcional a un sistema perverso que lo usa y lo desecha, junto a cientos de miles y millones de corderos que marchan felices y entretenidos hacia su degolladero... entonces USTED NO ES LIBRE.

"Ser un revolucionario será siempre ir contra el sistema, aunque ese sistema se vista camuflado y te venda la boina del Che Guevara por 30 denarios". - M.E.C.


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jueves, 29 de enero de 2015

El feminismo, la mujer y la Masonería

Por Máximo E. Calderón

Hablar sobre la mujer en la Masonería de hoy puede verse como algo anacrónico, ya que en este momento de la historia la mujer está integrada plenamente dentro de la Masonería, siempre hablando de las Potencias Masónicas que no dependen de Inglaterra, sino de las Obediencias liberales y tradicionales, las cuales siguen la línea de pensamiento del GOdF, o de CLIPSAS.
Pero hay algo que hoy preocupa a la Sociedad pensante, y es el pseudo-avance de la mujer a través del poder de las Organizaciones feministas, la presión que la ideología de género está realizando sobre nuestra Sociedad, y la forma en que se convence a las mentes simples y a los jóvenes, para llegar a creer que esos avances son positivos, aunque no vienen a través de logros propios, o méritos realizados como personas, sino que llegan como una imposición.

Haciendo un poco de historia, vamos a recordar como la Masonería antigua, de los constructores de catedrales, ya incluía a la mujer entre sus filas, en perfecta igualdad con el varón.
En la Edad Media, las corporaciones de arquitectos y de picapedreros, estaban integradas en su mayoría por hombres. Pero existen varios ejemplos de la presencia de mujeres con ellos.
Ya en el siglo XIII era aceptada la pertenencia de mujeres en las cofradías profesionales, como es el caso de las hilanderas, las tejedoras, o incluso en profesiones netamente masculinas como la de los albañiles de York y que en 1375 menciona la pertenencia de "hermanos" y "hermanas".
En los archivos de la Logia de York n° 236, existe un manuscrito ritual de 1693 que, refiriéndose al momento de la recepción en la Logia, dice textualmente: “Uno de los antiguos toma el Libro, y aquél o aquella que debe ser hecho masón, posa las manos sobre el Libro, y le son dadas las instrucciones”.

En otras corporaciones de oficio como las de los carpinteros, impresores, papeleros, etc. también encontramos a mujeres desempeñando la maestría.
Cabe preguntarse entonces ¿cómo fue posible que en una sociedad tan misógina como la medieval las mujeres llegasen a insertarse en el gremio mejor reputado? 
Desconocemos cómo eran las relaciones de género en las cofradías de constructores, pero nos inclinamos a creer que la percepción que los masones operativos tenían de la mujer debía estar más próxima al arquetipo construido por el Amor Cortés (la excelencia) que al arquetipo construido por la literatura tradicional misógina.
Puede decirse que las cofradías de constructores, en la medida que incorporaban mujeres, no participaban de la misoginia de muchos de sus contemporáneos, puesto que de haberlas considerado perversas o incapaces por naturaleza, no las habrían iniciado.
Los artesanos encargados de la confección de vestidos y de productos de lujo solían constituirse en gremios que admitían a mujeres en calidad de aprendices, oficiales o maestras artesanas.
Uno de los primeros gremios que concedieron los mismos derechos a hombres y mujeres fue el de los peleteros de Basilea, fundado en el año 1226. Las mujeres que pertenecían al mismo estaban autorizadas a trabajar, a comprar y a vender en las mismas condiciones que los hombres.
Otro sector con una acusada presencia femenina fue la industria de víveres, como las carnicerías, las panaderías, las pescaderías, los viveros y las fábricas de cerveza. Muchas mujeres trabajaban también en el sector de la construcción, como por ejemplo en Basilea, donde se las admite como miembros de los gremios de albañiles, estuquistas y carpinteros. Pero ciertos indicios parecen apuntar a que esto constituía más bien un acto fraternal con respecto a las esposas y parientes femeninos de los miembros del gremio.
En muchos otros gremios se les permitía convertirse en maestras  artesanas independientes, tanto si eran solteras como casadas, hijas o viudas de maestros, pero para ello debían someterse a un aprendizaje que duraba varios años. Como miembros del gremio contaban con los mismos derechos y estaban sujetas al mismo control que los hombres de la comunidad como el servicio militar y servicio de vigilancia.

Una vez que Europa se vio plagada de catedrales e iglesias, el auge de la construcción comenzó su declive y los gremios vieron disminuidas sus actividades. Entonces, las mujeres que vivieron los albores de la Edad Moderna, fueron paulatinamente relegadas en el mercado laboral.
En ese momento los gremios experimentaron una creciente misoginia que concluyó siglos después, con la prohibición en 1668 de que las mujeres ejerciesen cualquier actividad artesanal.
A ello hay que añadir el influjo de la Iglesia sobre el conjunto de la sociedad cristiana, y especialmente el pensamiento de Santo Tomás y sus tesis que ponían un estigma sobre la mujer. En su Summa Teológica, el Santo de Aquino tomaba las ideas aristotélicas del valor de la mujer, y las adaptaba al pensamiento cristiano.
Y así ocurrió en Europa durante todo el Renacimiento y el Barroco.

Tenemos entonces que a partir de 1717, la Masonería Especulativa moderna se ha presentado siempre como la única garantía de “regularidad” y autenticidad. Pero esto es inexacto.
En la Masonería Operativa la mujer de ningún modo estaba excluida por el solo hecho de su género. Es cierto que eran numéricamente escasas (casi siempre las esposas, hijas, hermanas, etc. de los Maestros) pero ello no significa que no existieran.

En el más antiguo de los Old Charges (Antiguos Deberes) de la Masonería Operativa, el poema “Regius” (circa 1390) figuran textualmente las siguientes citas:
- Línea 42: “and love togeder as syster and brothur” (deben amarse como hermano y hermana).
- Línea 204: “but be togeder as systur and brother” (pero estar juntos como hermano y hermana).
- Línea 352: “As thawgh they were syster and brother” (como si fueran hermana y hermano).

Existen muchos otros registros escritos, como el caso de Madame de Xantrailles, Teniente de los ejércitos revolucionarios franceses y reconocida masón.
En 1714, en el sur de Inglaterra, Mary Bannister, la hija de un peluquero de la ciudad de Barking, fue tomada como Aprendiz por el tradicional período de 7 años con un costo de 5 libras que pagó a la Compañia de Masones.

En los registros de la Mason’s Company de Londres, en 1663, figura como masón la viuda Margaret Wild. En el libro del Dr. Fifield Dassigny aparece una lista en la cual figuran tres mujeres entre las cuales se destaca Elizabeth Aldworth, quien según la tradición, fue iniciada en su adolescencia luego de ser testigo involuntaria de una ceremonia masónica.

Se ha alegado que la exclusión de la mujer en la Masonería, se debe a que la iniciación de los constructores, no es apta para la mujer, dadas las exigencias físicas del oficio. Sin embargo la iniciación de los constructores no se reduce únicamente a rústicos picapedreros sino que incluye a todo oficio que utilice la escuadra, el compás, la regla, el mazo, el cincel, etc. en sus trabajos. Y así sucedía ya desde la Edad Media.
Luego sabemos que los antiguos masones operativos no tenían ningún tipo de prejuicio para recibir mujeres aún para las tareas más pesadas.

- En el Rollo de Pagos de la construcción del Caernarvon Castle (1304-5) figuran muchas mujeres realizando tareas de construcción igual que el hombre.
- En el manuscrito titulado “Anno Domine 1613” la proporción de mujeres trabajando en la obra es más elevada aun. Aparecen 24 mujeres y 5 chicas que cobraban 3 y 4 libras por día.
Dichas mujeres y chicas eran empleadas para demoler un muro viejo, ayudar a los colocadores, acarrear  arena y pedregullo, tamizar piedra y arena, cavar los cimientos y construir el horno de cal (“at the lime kiln”). 

Masones especulativos

La Masonería especulativa surgida en 1717 es una entidad totalmente distinta a la Masonería operativa, pero utiliza el simbolismo de las herramientas de los antiguos canteros, a la vez que va más allá en su accionar social, intelectual e ideológico.
Surgida al calor de las disputas dinásticas en Inglaterra entre los Estuardo y los Hannover, y con un fondo de luchas de clase y de religión, entre católicos y protestantes, las primeras logias especulativas se constituyeron en nidos de conspiraciones.
En este contexto la mujer ni siquiera fue contemplada en las Constituciones de Anderson, y su emancipación social todavía era impensable.
La disposición general establecía que: "Los esclavos, las mujeres, la gentes inmorales o deshonrosas, no pueden ser admitidas. Sí solamente los hombres de buena reputación".
Podemos decir entonces que la sumisión de la mujer se afianzó a partir del auge de la religión.
Las Constituciones de Anderson, documento fundacional de la masonería moderna o especulativa del siglo XVIII, no la tuvieron en cuenta, y las libertades civiles alcanzadas por la Revolución Francesa de 1789 no bastaron para evitar el sojuzgamiento.

Un punto de inflexión en esta historia, lo constituyó algo que hizo el Gran Oriente de Francia hacia 1774, y fueron las llamadas Órdenes de Adopción, para la Masonería de Damas. Estas siempre fueron logias jurisdiccionadas y bajo la protección de un taller simbólico de varones, pero tenemos aquí el primer hito de logias totalmente femeninas y con dirección propia, aunque limitada.
Ya en la última década del siglo XIX, María Deraismes junto Georges Martin crearán en Francia una nueva Obediencia, pero mixta: La Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humain-El Derecho Humano. Esta fue la primera vez que la mujer se insertó con plenitud en las Logias y en un plano de igualdad junto al hombre.

Ahora veamos que ocurre con el feminismo, y su actual transformación en Ideología género.   

Historia y características del feminismo

Antes de ver la relación, entre aquella Masonería que incluye en sus filas a la mujer en igualdad con el varón, y los avances en derechos que habría producido el feminismo, debemos analizar la evolución y fundamentos del fenómeno feminista.

Etapa arcaica: si bien podemos imaginar una prehistoria del feminismo, con figuras mitológicas como Hipatia de Alejandría, Nefertiti, Hatshepsut y hasta las mismas amazonas, la realidad documentada y constante parte de las primeras protestas de mujeres, durante la época que precede a la Ilustración, sobre finales de la Edad Media.
Hablamos de los pensamientos que originan lo que en el Siglo XIII se llamaría el Amor Cortés, o una forma de tratar a la mujer con cariño y sin opresión, pero que generalmente se caracterizaba por presentarse en relaciones adúlteras y por lo tanto secretas.
Luego en el año 1791, como eco de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, promulgada luego de la Revolución Francesa, apareció en Europa un pasquín feminista llamado Declaración de los Derechos de la Mujer, redactado por la periodista y filósofa María Olympia Gouze.

Primera ola: se refiere al movimiento feminista que se desarrolló en Inglaterra y Estados Unidos a lo largo del siglo XIX y principios del siglo XX.
Originariamente, se concentró en la obtención de igualdad frente al varón en términos de derecho de propiedad e igual capacidad de obrar, así como la demanda de igualdad de derechos dentro del matrimonio.
Un hito de esta primera ola del feminismo es la Convención de Seneca Falls en Nueva York en el año 1848, donde 300 activistas y espectadores se reunieron en la primera convención por los derechos de la mujer en Estados Unidos.
Casi al mismo tiempo aparecen en Inglaterra las suffragettes, unas activistas por los derechos civiles y el voto femenino, lideradas por Emmeline Pankhurst.
Los acontecimientos históricos del momento, especialmente la abolición de la esclavitud, iban a ser muy influyentes en el devenir del movimiento feminista, pudiendo encontrar una correlación entre la lucha por la abolición y la lucha por los derechos de la mujer. Muchas de las líderes de esta primera corriente eran esposas o familiares de líderes abolicionistas.
Una vez conseguida la abolición, comenzaron los contactos entre las feministas y las mujeres negras, lo que puso de relieve las grandes diferencias en la situación de las mujeres blancas de clase media y alta (que eran las únicas feministas hasta el momento), con las mujeres negras recién liberadas.

Segunda ola: Comienza a principios de la década de 1960, y se prolonga hasta aproximadamente 1990.
Es aquí cuando aparece el llamado Manifiesto Scum, o “Manifiesto para la aniquilación del varón”, en donde se habla del varón como tal desprecio y odio, que se lo reduce a algo menos que un animal salvaje.
SCUM: Manifiesto de la Organización para el Exterminio del Hombre (Society for Cutting Up Men Manifesto) -  Valerie Solanas.
Comienzan a aparecer las primeras líderes feministas lesbianas.

Tercera ola: es la que estamos viviendo actualmente, y se caracteriza por la imposición de conceptos, so pena de que todo aquel que no acepte estas ideas, sea considerado un machista recalcitrante y peligroso.
Una característica fundamental de esta tercera ola, es el cambio de la interpretación de la palabra Género (“Gender” en inglés), asumiendo que el género no está dictado por la naturaleza, sino por la propia elección.
Bajo estos nuevos conceptos, hoy un varón que dice ser mujer debe ser considerado mujer, aunque produzca 400 millones de espermatozoides al día, y una mujer que diga sentirse hombre debe ser aceptada como tal, aunque menstrúe una vez al mes y sus órganos sean femeninos.
Hasta el presente, la psiquiatría considera esta supuesta alteración de la percepción como algo llamado “Disforia de género”, siempre y cuando la alteración perceptiva sea real. Sin embargo gracias a los avances del “gender”, seguramente esta patología será eliminada como tal en poco tiempo.  

Algunas precisiones sobre la Ideología de género

Ideología de género - llamado por algunos, "Doctrina de género" - es un término relativamente nuevo, que a pesar de ser defendido por muchas personas, sus objetivos más profundos son desconocidos por la gran mayoría.
A partir del momento en que la llamada "violencia de género", se refiere solamente a la violencia del hombre contra la mujer, y no viceversa, ya estamos partiendo de un uso falaz de la terminología. 
Pero no es casual este uso impropio de la semántica, sino que solo es la punta del iceberg de algo mucho, pero mucho más profundo y elaborado.
Veamos aquí algunas verdades acerca de esta nueva ideología, que no tiene que ver con la defensa de los derechos de la mujer, ni con la violencia familiar, sino con una estrategia que busca un profundo cambio en la estructura de la familia, al punto de propender a que esa célula social desaparezca.

- Hasta hace poco igualdad de género significaba igualdad de derechos entre el hombre y la mujer.
- En el año 2010 la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, aprobó que se conozca como género, a algo llamado sexo social. De acuerdo a esa ideología, un hombre nace bisexual y presuntamente puede elegir si es varón o mujer.
Eso es lo que difunde la educación con orientación de género.
- Los propagadores de esta idea dicen que hay por lo menos cinco tipos de sexo, y dicen que no es importante si se ha nacido varón o mujer, sino lo que se siente ser (recordar un caso de EEUU, de un hombre que se cree perro y pidió cambiar de raza en el DNI).
- Australia ofrece la posibilidad de marcar el pasaporte con una X, para aquellos que no se consideran ni hombre ni mujer.
- El Congreso de los EEUU está trabajando sobre el proyecto de una ley anti discriminatoria, en la cual se aprobarían unas treinta orientaciones sexuales, entre las que contamos la zoofilia, la pedofilia, la necrofilia, entre varios otros, estarán protegidos por la ley.
- En las escuelas de California, a los chicos se les promueve a usar los baños de las chicas, y se utilizan baños especiales para quienes supuestamente y a pesar de su corta edad, no hayan definido su orientación sexual.
- En febrero de 2011 en la reunión del Parlamento de Canadá, todos los diputados afirmaron que la pedofilia es una orientación sexual normal. Solo un diputado votó en contra, por lo tanto el abuso de los niños ya no se califica como un acto criminal.
- La ideología de género está retirando el uso de términos como “papá” o “mamá”, para remplazarlos por “padre 1” y “padre 2”, para que los homosexuales no se sientan ofendidos.
- La ideología de género busca la desaparición de la familia como la conocemos hasta ahora, para implantar la norma de una familia homosexual.
- Se busca y se está logrando cada vez más, promocionar la homosexualidad desde una edad cada vez más temprana. Todo comentario al respecto es denostado por los grupos LGBT, calificándolo de irrisorio y discriminativo.
- La llamada Pedagogía de Género, utiliza la psicología para llevar a los niños a aceptar la homosexualidad como algo común, luego deseable, y finalmente empujarlos hacia la homosexualidad.
- En el Jardín de Infantes de Suecia, a las niñas no se les permite jugar con muñecas, y a los varones con autitos, ya que se los considera juguetes discriminatorios, que bajo el nuevo concepto de género resultan obviamente inaceptables.
- En las escuelas de Lituania, se lee a los niños la historia de dos Príncipes enamorados, y luego los niños durante los recreos juegan a comportarse como homosexuales.
- En Chile ya se les lee a los niños en edad preescolar un cuento llamado "Nicolás tiene dos papás", en donde un niño pequeño vive con una pareja de varones homosexuales, separado de su madre biológica. 
- Los homosexuales deben tener, y de hecho ya lo tienen, el derecho prioritario a la adopción de niños. En EEUU las parejas homosexuales educan a más de 3.000 niños.
De hecho es mucho más fácil que los homosexuales adopten niños en los países en que la Ideología de género tiene fuerza, que lo que les resulta el mismo trámite a las parejas heterosexuales.
- Cada vez más niños ucranianos son vendidos para “adopción” por homosexuales extranjeros, hecho apoyado por los conceptos femeninos ucranianos de que un feto es una cosa.
La estadística de seguimiento de estos niños, demuestra que la mayoría no llegan a la edad adulta, ya que mueren de SIDA o debido al trato brutal al que son sometidos.
  
Si entonces analizamos en detalle la ideología de género, veremos que las doctrinas del feminismo de la segunda y tercera ola, no han buscado de verdad la igualdad de derechos de la mujer con el hombre, sino que han buscado destruir la familia nuclear, generando ´
la idea de un supuesto empoderamiento de la mujer, que busca la anulación del varón heterosexual, la supresión de la idea del buen padre para promover así la familia monoparental, el odio hacia el hombre, la consideración falaz de que el varón es violento por naturaleza, y el establecimiento de una familia homosexual por sobre la heterosexual.

Esta doctrina ha sido decidida, planificada, programada y llevada adelante por la Banca Morgan, y la corporación Rockefeller, quienes junto a la casa Rothschild manejan la Reserva Federal de los EE.UU. desde el 23 de diciembre de 1913, y también los destinos de las ideologías, los países, las guerras, el terrorismo, y la doctrina de dominación de mentes simples llamada Ideología de género.
El dominio absoluto de estas estrategias en las cuales los ajenos son simples peones de ajedrez, prescindibles y sin valor, se completa con otras seis familias que ostentan el poder económico del mundo. La familia Warburg, la familia Lazard, la familia Moses Israel, la familia Kuhn Loeb, la familia Lehman Brothers, y la familia Goldman.
Queda claro entonces que ellos sí valoran a la familia tradicional, y desde hace decenios la defienden en forma cerrada y acérrima, a la vez que para el resto de los dominados, promueven la destrucción de esa familia.

Pero por qué razón estas poderosas familias banqueras, promoverían el neo feminismo y la ideología de género?
En primer lugar estas corporaciones querían a las mujeres en los centros de trabajo, ya que eso representaba que al fin podrían imponer tasas a la otra mitad de la población.
En segundo lugar, cuando ocurrió la liberación de la mujer, esta debió salir a trabajar a la calle junto al varón, por sueldos muy inferiores al hombre, lo cual generaba ahorros colosales a las empresas empleadoras.
Aunque en los últimos tiempos los salarios se están equiparando, varias megaempresas europeas están tomando gran mayoría de empleados homosexuales, para ahorrar en cargas de familia con hombres que no van a tener hijos, y aunque haya adoptantes, son solo una minoría.
Con todos estos fenómenos, la familia nuclear debe tener un ahogamiento por inmersión, que nada tiene que ver con dar poder a la mujer, sino solamente con manipularla, para luego usarla y desecharla.

Aprovechando que la mujer es más sensible, y vulnerable a las manipulaciones de la moda, ella ha sido el primer blanco de las agrupaciones conspirativas de género  
Para dar un ejemplo, en las manifestaciones feministas de 1960, las compañías tabacaleras de EEUU, siguiendo expresas instrucciones de Edward Bernaise, pagaban a mujeres para que se unieran a las marchas fumando cigarrillos, para asociar ese sentimiento de poder con el consumo de su producto.
Hoy vemos que hay tantas mujeres fumadoras como hombres, para beneficio de las industrias del tabaco.

Veamos por ejemplo algunas afirmaciones que pintan de cuerpo entero a la Ideología de género:

"No podemos destruir las desigualdades entre hombres y mujeres hasta que destruyamos la familia": Robin Morgan (ed), Sisterhood is Powerful, 1970, p.537

"Ninguna mujer debiera ser autorizada a quedarse en casa y criar a sus hijos. La sociedad debería ser totalmente diferente. Las mujeres no deberían tener esa opción” - Entrevista con Simone de Beauvoir, "Sex, Society and the Female Dilemma”, 1975, p.18.

Como resultado de este sugerido empoderamiento de la mujer en la Sociedad, las féminas entraron en los lugares de trabajo, deben criar a sus hijos solas, tienen cada vez menos tiempo al lado de sus vástagos, deben pagar a terceras personas para que los cuiden y formen, y deben hacer tareas que históricamente correspondían al varón o pagar a alguien que las realice.
Entonces, si bien la mujer se liberó de las tradicionales ataduras familiares, cambió las que tenía por otras más destructivas y peligrosas, que atentan directamente contra la familia nuclear.
La misma familia que se esfuerzan en conservar los dueños del poder en el mundo.   

La mujer en la Masonería

Como vimos en un principio, la mujer siempre ha formado parte de la Masonería, tanto en la época operativa, como en la modernidad especulativa, y las Obediencias liberales han incluido a la mujer en igualdad con el varón en la época presente.
Pero cabe aquí preguntarse si los avances feministas han influido sobre la Masonería para lograr la deseada igualdad, y la respuesta es definitivamente un NO.
La Masonería busca la igualdad, y tiene el deber de abrir los ojos a todos los seres humanos, frente a cualquier tipo de opresión o tiranía, aunque esa opresión se llame hoy Ideología de género.

La verdadera igualdad es un ideal fundamental en la Orden masónica, así como la libertad y la fraternidad. Las mujeres, nuestras compañeras, nuestras madres, nuestras hijas y hermanas, hace mucho se ganaron su lugar en la Masonería, y las Obediencias liberales, que trabajamos la Masonería tradicional y libre así lo promulgamos, sin apelar a ninguna clase de opresión, engaño, o manipulación, que bastardee nuestros tan altos ideales defendidos hasta con la vida de algunos Hermanos.
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