domingo 10 de julio de 2011

Soberano Santuario de Argentina de los Ritos Unidos de Memphis & Misraim

Por Máximo E. Calderón

El Soberano Santuario de Argentina de los Ritos Unidos de Memphis & Misraim, fue creado el 4 de julio de 2011, bajo las directivas del Gran Maestre Mundial Joseph Castelli, grado 99º del Rito de Memphis-Misraim y Presidente del Supremo Consejo de los Ritos Confederados.
El Muy Sublime Hermano Joseph Castelli es el legítimo heredero de la tradición iniciática de Robert Ambelain y Gérard Kloppel, luego de la muerte de este último el 5 de octubre de 2008.

Las herencias iniciáticas

El 1 de enero de 1985 a las 00:00 en punto, el Gran Maestre Mundial Robert Ambelain 99º, transfirió su cargo de Gran Maestro “Ad Vitam” a Gérard Kloppel, que a partir de ese momento devino en nuevo Gran Maestre mundial Grado 99º.
Hasta Ambelain no había confusiones en cuanto a las herencias iniciáticas de los Ritos egipcios, pero durante la Gran Maestría de Kloppel, surgieron discrepancias entre las Organizaciones que dependían de su Gran Hierofanía.
.
Las ramas femeninas de Memphis & Misraim, abandonaron la jurisdicción de Kloppel en 1991, amparadas en un Gran Carta Patente que les había concedido Ambelain, lo que hizo que se mantuvieran dentro de la tradición iniciática legítima.
.
El 24 de enero de 1998, a solo ocho meses de la muerte del Past Grand Master mundial Robert Ambelain, los principales allegados a Gérard Kloppel (quienes habían sido sus “favoritos”), luego de fallar en su intento de arrebatarle el Poder a su Gran Maestre, crean una escisión que pasaría a llamarse “Gran Logia Simbólica de Francia”.
Al mismo tiempo crearon su propio Soberano Santuario que pasaría a llamarse “Coordinación Internacional”, con Georges Claude Vielledent como Gran Maestro mundial.
Sin embargo la Orden del Rito Antiguo y Primitivo de Memphis-Misraim, sufre una fractura irreversible al cambiar el nombre del Presidente del Consejo de Administración, ya que la Ley del 1 de julio de 1901 no contemplaba la posibilidad de que Kloppel fuera reemplazado por Vielledent.
El Juzgado de Primera Instancia de Crétiel, decide la intervención de la Organización, y finalmente su disolución definitiva.
.
Semejante situación de irregularidad e ilegalidad, se prolongó hasta marzo de ese mismo año, momento en que la Orden Internacional del Rito Antiguo y Primitivo de Memphis-Misraim, convocó a una Asamblea extraordinaria del Soberano Santuario Internacional, que se llevó a cabo en la ciudad de Lyon los días 13 y 14 de marzo de 1998.
En esa oportunidad se nombra a Cheyckna Sylla como Gran Maestre mundial sustituto, quien el 5 de mayo asumirá su cargo en forma plena.
Sin embargo Sylla fue destituido dos años después en Bruselas, por manifiestas irregularidades en su gestión. El Soberano Santuario Internacional siguió a cargo de Gérard Kloppel hasta que en Julio de 2007, se produce en forma legal la Restauración de la Orden de los Ritos Unidos de Memphis y Misraim, quedando hecho el depósito y el registro de los estatutos ante la prefectura de Niza, y publicado en el Boletín Oficial el 12 de julio de 2007.
.
El día 21 del mismo mes, el muy respetable Gérard Kloppel nombra a Joseph Castelli como Restaurador de la Orden de los Ritos Unidos de Memphis & Misraim, de conformidad con las Patentes Regulares de los Ritos de Mizraim, de Memphis y de Memphis & Misraim, según el Supremo Consejo de los Ritos Confederados heredados legítimamente del Muy Respetable Robert Ambelain.
.
El 11 de agosto de 2008, el ilustre Gérard Kloppel emite un decreto magistral nombrando al Hermano Joseph Castelli Gran Maestre mundial 99º y Presidente del Supremo Consejo de los Ritos Confederados.
El 5 de octubre de 2008 muere repentinamente Gérard Kloppel, dejando a su heredero instalado en la Gran Maestría mundial. Sin embargo la Gran Hierofanía no quedó en manos de la misma persona, sino que quedaron dos herederos legítimos para ocupar el puesto de Gran Hierofante mundial. Michel Gaudart de Soulages será quien asumirá la Gran Hierofanía ad vitam, quedando Joseph Castelli como Gran Hierofante adjunto.

Regularidad del Soberano Santuario de Argentina

Según el Decreto Magistral de Restauración de la Orden de los Ritos Unidos de Memphis & Misraim, rubricado por Gérard Kloppel y Joseph Castelli el 29 de marzo de 2008 en nombre de la Presidencia del Supremo Consejo de los Ritos Confederados, únicamente la Orden de los Ritos Unidos de Memphis & Misraim está autorizada para utilizar en forma Regular, los títulos distintivos de los Ritos de “Misraim”, “Memphis”, “Memphis-Misraim” y del “Rito Antiguo y Primitivo de Memphis-Misraim”.
.
Toda otra Organización que utilice alguno de estos títulos lo hace en forma espuria e irregular.
En Argentina los únicos cuerpos masónicos de Memphis-Misraim que cuentan con reconocimiento y linaje iniciático real, son la Gran Logia Femenina de Memphis-Misraim, cuya Gran Maestra es la Hermana Carmen Daester 96º; y el Soberano Santuario de Argentina de los Ritos Unidos de Memphis & Misraim, a cargo del Gran Maestro Máximo E. Calderón 97º.
.
Trabaja también en Argentina el Muy Respetable Hermano Alejandro Daniel Silvani Costa 96º, Gran Maestro Sustituto del Soberano Santuario Latinoamericano de los Ritos Egipcios, cuya sede se encuentra en Chile.
El Soberano Santuario de Argentina de los Ritos Unidos de Memphis & Misraim, nace a la sombra de la Gran Logia Simbólica Argentina, Potencia masónica tradicional cuyos Altos Grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, dependen del Supremo Consejo Hermético 33º con sede en los EE.UU. mexicanos.
.

jueves 2 de junio de 2011

Iº Encuentro Internacional de Grandes Logias Mixtas - México 2011


Entre los dias 24 y 26 de junio de 2011, se llevará a cabo en México el Iº Encuentro Internacional de Grandes Logias Mixtas.
La Gran Dieta Hermética Mixta Internacional, será la anfitriona en esta oportunidad, y tomarán participación todas las Grandes Logias que conforman tan alto cuerpo masónico.

Estarán presentes la Real Gran Logia Hermética Mixta "Valle de Colima", la Real Gran Logia Hermética Mixta "Valle de Antequera", la Real Gran Logia Hermética Mixta "Valle del Potosí" y la Real Gran Logia Simbólica Argentina.
La sede de tan digno encuentro masónico y fraterno, será la ciudad de San Luis Potosí, Capital del Estado Libre y Soberano de San Luis Potosí, a 360 kilómetros al nor-noroeste de la Ciudad de México DF.
La ciudad de San Luis Potosí, nació como el "Pueblo de San Luis Mesquitique", y fue fundada el 3 de noviembre de 1592 en el lugar donde en 1583 Fray Diego de la Magdalena había congregado a los aborígenes guachichiles, los cuales llegaron al territorio potosino en el siglo XV.

El nombre de San Luis es en honor de San Luis IX Rey de Francia; posteriormente el Virrey don Francisco Fernández de la Cueva le llamó "San Luis de la Patria", debido a los grandes aportes económicos que el gobierno local hizo al ejército mexicano.

En 1863 la ciudad de San Luis Potosí fue declarada Capital del país por el presidente Benito Juárez.
El 12 de noviembre de 1853, el gobierno mexicano convocó a un concurso para escribir la letra de un Himno a la Patria; de muchas composiciones presentadas, ganó el primer lugar la escrita por el poeta potosino, Francisco González Bocanegra.
En 1910, Francisco I. Madero promulgó el Plan de San Luis, iniciándose con ello la Revolución mexicana.

Encuentro fraterno

La Gran Dieta Hermética Mixta Internacional, organizadora de este Encuentro Masónico y Fraterno, está conformada por Obediencias Masónicas adogmáticas y tradicionales, que dejan las creencias metafísicas a la libre elección de cada miembro, buscando el perfeccionamiento espiritual y moral de sus integrantes, dentro y fuera de sus lugares de reunión.
En esta oportunidad se trabajará en los tres grados de lo que se llama "Masonería simbólica" - grados de Aprendiz, Compañero y Maestro masón - cuyas ceremonias serán dirigidas por el Muy Respetable Gran Maestro Gregorio Palafox Palafox.

Por otra parte, el Soberano Gran Comendador Pedro Solares Contreras, será el responsable de presidir los trabajos de los llamados "Grados filosóficos" - que van del 18º al 33º - junto con la totalidad de los Soberanos Grandes Inspectores Generales del Supremo Consejo Hermético de México.
Colaborarán en esta oportunidad, los Grandes Comendadores Carlos Ontiveros Escobedo, del Consistorio "Antonio Gerard y Zubbia" de San Luis Potosí; Emilia Galván Juárez del Consistorio "Génesis" de Colima; Juan J. Cruz Mendoza del Consistorio "Aura Dorada" de Oaxaca; y Máximo E. Calderón del Consistorio "Adytum" con sede en la República Argentina.

Próximos pasos

El magno acontecimiento que significa este Iº Encuentro Internacional de Grandes Logias Herméticas Mixtas, dejará sentado un precedente en cuanto a organización y esmero de los hermanos masones encargados de la labor.
En la oportunidad se formalizará el lugar en donde se realizará en IIº Encuentro Internacional, que será en la ciudad de Córdoba (Argentina), con la organización de la Gran Logia Simbólica Argentina.
:

jueves 7 de abril de 2011

La Masonería en Córdoba

Por Máximo E. Calderón

La Masonería en Córdoba, siempre tuvo, y tiene actualmente su epicentro en la ciudad capital, aunque en distintas épocas tuvo una importante actividad en ciudades como Villa María y Rio IV. Actualmente, en el interior provincial solo funcionan algunas logias y Triángulos.
Al igual que en el resto del mundo, la división entre cuerpos “regulares” e “irregulares” es una de las formas en que los mismos masones dividen a la Masonería cordobesa.
Desde la “regularidad” demarcada por la Gran Logia Unida de Inglaterra, el grupo más numeroso es el dependiente de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, con varios talleres que se reúnen en una vieja casona cercana al Mercado Norte.

La Gran Logia Simbólica Argentina - una Obediencia adogmática - tiene su sede principal funcionando en Barrio Patricios. Las logias de Memphis-Misraim Coordinación Internacional, tienen su templo en Barrio San Vicente, y existe también una logia del Rito Escocés con Patente de Uruguay, que tiene su sede en Barrio Observatorio.

Primeras logias en Córdoba

No se sabe con exactitud el momento en que comenzaron a llegar masones a Córdoba, pero la primera logia de que se tiene noticias fue fundada el 24 de mayo de 1814 por el General José de San Martín, quien poco tiempo después fundaría la Logia Lautaro de Mendoza.
Reunidos San Martín y Pueyrredón en la vieja casona que había pertenecido al poeta Luis de Tejeda, a orillas del arroyo Saldán se realizaron las primeras reuniones logiales.
La Logia Lautaro de Córdoba tuvo siempre la característica de ser operativa y política, por lo cual tuvo a través del tiempo desapariciones y resurgimientos, de acuerdo a las necesidades del país. Recordemos que las logias lautarinas, fueron todas desprendimientos de la Logia de los Caballeros Racionales, fundada en 1797 por Don Francisco de Miranda.
Según Ferrer Benimelli, lo siguiente que se sabe es que en 1878 se habría fundado la Logia Southern Cross 1740, conformada solamente por miembros ingleses y escoceses. Y la primera logia netamente cordobesa sería Piedad y Unión, fundada en 1902.
Sin embargo existen registros anteriores de la logia Piedad y Unión, lo que nos lleva a pensar que también Southern Cross podría haber tenido su origen antes de la fecha indicada por Benimelli.
Recordemos que desde 1863 se tienen documentadas logias alemanas en Argentina, y desde 1854 había empezado la expansión de las logias inglesas, que se instalarían en Buenos Aires, Córdoba, Rosario y Tucumán.
Tenemos razones para suponer que los miembros de Southern Cross, ya habrían estado trabajando en Córdoba, desde principios de la década de 1860.
Por otro lado la logia que se llamaría Piedad y Unión, habría sido fundada en 1869, y ya en 1870 su Venerable Maestro, Benjamín Domínguez, presentó un proyecto nacido en la logia para abolir la esclavitud en Brasil.
Durante la gran epidemia de fiebre amarilla de 1871, la Masonería de Córdoba realizó importantes colectas para ayudar a las víctimas en Buenos Aires, y también realizó acciones para favorecer la inmigración en el centro del país.

La Industria y el Observatorio Astronómico


El 15 de octubre de 1871, se inauguró en Córdoba la primera Exposición Nacional de Industria y Productos Argentinos, que sería el puntapié inicial de un gran desarrollo industrial, a producirse en las décadas subsiguientes.
La Masonería de Córdoba se movió arduamente para darle forma a esta exposición, y un Presidente masón como fue Domingo F. Sarmiento, se encargó de pronunciar el discurso inaugural, destacando la lucha de la industria contra la barbarie, y valorando sobremanera a la industria del papel, que finalmente nunca se haría fuerte en la provincia mediterránea.

Solo unos días después, el Presidente de la Nación iba a inaugurar el Observatorio Astronómico de Córdoba, luego de haber iniciado dos años antes las tratativas con un eminente astrónomo norteamericano, llamado Benjamin Apthorp Gould (masón Grado 33º del Supremo Consejo, Jurisdicción norte de los EE.UU.)
El 24 de octubre de 1871, Sarmiento inauguró el Observatorio que hoy permanece en el barrio del mismo nombre, y Gould iba a ser su primer Director.
Este gran científico norteamericano, habría sido yerno del Presidente de los EEUU John Quincy Adams, casado con una hija de este, llamada Mary Quincy. Sin embargo otras versiones sostienen que la Sra. Gould, fué hija de Josiah Quincy, undécimo Alcalde de Boston.
En Córdoba existen quienes señalan a Benjamin Gould como fundador de la Logia inglesa Southern Cross, pero aunque no podemos negar su pertenencia a ese taller, Gould no era inglés sino norteamericano, y la logia inglesa ya existía a la época de su llegada al país.

En julio de 1876, sería Gould el encargado de ascender al Grado 32º a Augusto P. Conil y a Benjamín Domínguez, miembros fundadores de la Logia Piedad y Unión. En abril de año siguiente, deja Gould esa logia, y se une al pastor protestante J.H.C. Spilvury, y a su taller inglés Southern Cross.
Dos hechos trágicos marcarían la vida de Gould, y lo llevarían a decidir el regreso a su país natal. Dos de sus hijas se ahogaron en el río, a la altura del Molino Gavier, y al poco tiempo su joven ayudante Stevens, era muerto por un rayo.
Al dejar la Dirección del Observatorio, fué sucedido por John M. Thome, otro científico norteamericano, que había sido iniciado como masón en la logia Hermanos Unidos, de la ciudad de Villa María.
Cabe como anécdota decir que, a los pocos días de asumida la Dirección del Observatorio de Córdoba, Thome iba a contraer matrimonio con una de las primeras maestras norteamericanas traídas por Sarmiento. La señorita Frances Angeline Wall, por entonces Directora de la que hoy es Escuela Normal Superior "Alejandro Carbó".

El Ferrocarril Central Norte – dirigido por el masón Rafael Aranda – estaba creciendo en la región desde su inauguración en 1875, y junto con el telégrafo fueron los instrumentos que mas posibilitaron el crecimiento en la zona central del país. Los capitales ingleses habían copado la industria ferroviaria, y la mayoría de los empleados y obreros pertenecían a la Masonería.
En 1887 se crea el Ferrocarril Central Córdoba, que con el paso de los años sería el más importante del País, llegando a inaugurar en 1914 la gran Estación Terminal del Barrio de Retiro, en Buenos Aires.
El FCCC se convirtió en un férreo bastión de la Masonería, llegando a tener un vagón de carga adaptado como Templo, cuyas Tenidas masónicas solían realizarse con el tren en marcha.
En 1892 la Masonería ferroviaria se hizo fuerte en el sur de la Provincia, cuando varios dirigentes del Ferrocarril Andino, crearon la logia Estrella de Rio Cuarto, quedando Wenceslao Tejerina como primer Venerable Maestro.

Las ciencias y el Club Social

Bajo la progenitura de Avellaneda, Sarmiento y el Dr. Manuel Lucero, surgieron en Córdoba la Academia Nacional de Ciencias, y la Facultad de Ciencias exactas, físicas y naturales, creada el 14 de octubre de 1876. Tanto Sarmiento como Lucero eran masones.
El primer rector de Ciencias Exactas fue un masón alemán llamado Oscar Doering, quien luego dirigiría la Oficina Meteorológica de Córdoba, y también la primera expedición nacional a la Puna de Atacama.
En 1869 el Presidente Sarmiento había decidido con la Ley Nº 322, la creación de la Academia Nacional de Ciencias, que tomaría forma en Córdoba entre 1870 y 1873.
En el discurso inaugural de la Academia, comenzó diciendo Sarmiento: “Señores, veo en este Salón de Grados repleto, que no hay una sola mujer que nos acompañe, pero yo les auguro que dentro de un siglo, la Argentina en sus universidades va a tener más mujeres que hombres”.
Indudablemente no se equivocaba el sanjuanino, y algunas ramas de la Masonería actual, levantan también esas banderas para realizarlas dentro de la Fraternidad.

Por aquellos días la fuerza de la Masonería cordobesa era indiscutible, y casi todos los miembros de los nuevos organismos, militaban en la centenaria Fraternidad.
A finales de 1877, y bajo el rectorado de Manuel Lucero en la Universidad Nacional de Córdoba, se creó la Facultad de Ciencias Médicas, comenzando sus actividades al año siguiente con veinte inscriptos.
En el decanato de Ciencias Médicas pasó a desempeñarse el masón Luis Rossi, quien poco tiempo después crearía el Hospital Nacional de Clínicas.
Para los primeros relevamientos y elección del terreno, se encargó el trabajo al más grande masón constructor que vio la Argentina, el Ingeniero Carlos Casaffousth.
La primera elección de terreno – cerca de donde está actualmente el edificio de EPEC – fue descartada por ser zona inundable, y luego se eligió el lugar donde actualmente se encuentra el Hospital.
Recordemos que Don Carlos Casaffousth junto a otro eminente masón como fue Juan Bialet Massé, pocos años después construirían la obra hidráulica más grande de toda América, como fue el Dique San Roque, inaugurado en 1891.
Pero volviendo al terremoto cultural que significó la Masonería a finales del Siglo XIX y principios del XX, en 1887 se había inaugurado en pleno centro de Córdoba (Rivera Indarte 55), un edificio que sería el eje de la cultura, de la política, y hasta de la aristocracia de Córdoba.

También sería el aglutinante de toda la Masonería mediterránea, y del interior del País.
La Sociedad o Club El Panal – no olvidemos que el panal de abejas es un símbolo masónico por excelencia – fue fundada el 10 de enero de 1887 por Don Marcos N. Juárez, y según algunas crónicas de la época, aquel club social era “una enorme palanca que manejada por un nuevo Arquímedes, imprime movimiento a la vida política del país. Forja gobernadores, tumba situaciones provinciales, hace ministros, diputados nacionales, senadores del Congreso, y hasta incuba presidentes para la República”.
Funcionaba allí la rama más política de la Masonería, mientras que la rama filosófica se manejaba entre los miembros del ferrocarril. En el Club El Panal funcionó durante algún tiempo un importante Templo Masónico, cuyo salón aún puede recorrerse, ya que el edificio hoy forma parte del patrimonio público.
Por aquellos años, la actividad cultural en Córdoba fue pujante, actuando la Masonería como partícipe necesario de todos los nuevos logros.

Universidad, cultura y compromiso

Con la Secretaría General de la Universidad, ocupada por el masón José Díaz Rodríguez, fueron modernizados los planes y sistemas de estudio en Córdoba.
El Rectorado de la Universidad iba a pasar de masón a masón, por muchos años. Luego de Manuel Lucero - que fue tres veces Rector - vendría Nathanael Morcillo, Ramón T. Figueroa, José Antonio Ortiz y Herrera, y varios más.
Algo similar ocurriría con los distintos Decanatos de la Universidad, con la Dirección del Observatorio, y la Presidencia de la Academia Nacional de Ciencias.
Hombres de la Masonería llegarían a la opinión pública, a través de su labor periodística en medios de prensa como: “El Interior”, “El periódico”, “La Patria”, “El Progreso” y “La carcajada”.
Fue la época de Olímpíades Ferreyra, de Juan José Pitt, de Miguel Juárez Celman, y de Joaquín V. González, cuando la Masonería cordobesa decide aplicar su doctrina a la política partidaria, y a la intervención social directa.
Desde “El Panal” de Don Marcos Juárez, se terminaría programando el futuro inmediato de la Provincia de Córdoba por aquellos días.
Estábamos en los albores del Siglo XX, y la Masonería, que había influido profundamente en los cambios universitarios del Siglo XIX, iba a levantar en 1918 las banderas de lo que sería la Reforma Universitaria.
.

domingo 6 de marzo de 2011

Tumbas masónicas - Cementerio San Salvador

Por Máximo E. Calderón

Pegado al ala izquierda del Cementerio San Jerónimo, en la ciudad de Córdoba (Argentina), se encuentra el cementerio de los disidentes, que lleva el nombre de San Salvador. Allí serían sepultados muchos armenios que habían huído del genocidio, y también muchos masones. Casi todos estos eran extranjeros, que habían nutrido las logias masónicas que en el Siglo XIX trabajaron en territorio cordobés.
Llama la atención que la mayoría de ellos eran empleados ferroviarios, entre los que se encontraban: polacos, ingleses, escoceses y alemanes, mas algunos franceses y norteamericanos. No debe ser casual que desde 1887 el gremio ferroviario en Argentina se llame "La Fraternidad".

Varias de las tumbas han sido derruídas por el paso del tiempo, inclusive la perteneciente a un miembro del Real Arco, que habiendo nacido en Inglaterra, vino a dejar sus huesos en la provincia mediterránea. Varios de aquellos primeros masones, están sepultados en tumbas comunes, pero algunos otros, tienen verdaderos monumentos a la Masonería, ricamente cargados de simbolismo e ingenio que perdura a través del tiempo. Veamos algunos casos...

Santiago Cunningham: nació el 14 de agosto de 1836 en la ferroviaria localidad de Boness (Escocia). Iba a morir en Córdoba el 12 de agosto de 1884.Tumba dedicada por los Obreros de los Talleres y Empleados del F.C.C.C. (Ferrocarril Central Córdoba).
El obelisco que reposa sobre el pedestal, está apoyado sobre cuatro esferas metálicas en los cuatro ángulos de la estructura (1). Ver detalle de escuadra y el compás, entrelazados con un engranaje industrial (2).
.
John Gaunde: las letras de molde de esta tumba ya no existen. Sin embargo aún puede leerse el nombre de quien reposa en ese lugar y la fecha de su deceso; 02 de febrero de 1893.
El monumento - inclinado por fallas en el terreno - tiene casi cuatro metros de altura, siendo el de mayor envergadura en el lugar (3).
En la cara frontal del obelisco, aún se conserva en relieve una joya de ex Venerable Maestro, con el desarrollo del teorema de Pitágoras (4).

James Perrie: es quizá la tumba que mas llama la atención, a pesar de que su estructura no supera el metro setenta (5). Su forma es de un obelisco, como los anteriores, pero se encuentra cubierto con un velo que solo deja ver el frente de la estructura.
A la distancia da la impresión de que es una tela lo que cubre la tumba, y no parte de la mampostería.
La Inscripción dice: "Los Obreros del Taller y empleados del FCCC - Hermanos de la Logia 1740 - Córdoba".

Charles Bowden: nació el 19 de julio de 1871 en Devonport, Inglaterra. Es probable que haya alcanzado el grado de Compañero cuando lo encontró la muerte, el 19 de diciembre de 1899.
Es una de las pocas tumbas que combinan la cruz con los símbolos masónicos (6).
En la parte superior de la estructura, aún se divisa (aunque muy tenue) la palabra Eureka (7), atribuída a Arquímedes en el momento de descubrir las leyes de desplazamiento de los líquidos.

Carlos Eckhardt: nació en Ahlen (el nombre está mal escrito), Alemania, el 07 de diciembre de 1836. Falleció el 30 de agosto de 1886 en Córdoba (8).
La tumba es una gruesa lápida coronada por una cruz cristiana, al pie de la cual se entrecruzan la escuadra y el compás.

Miguel Thompson: nació el 04 de junio de 1843 en Dinamarca. Una delgada lápida de mármol blanco, reza "Al benemérito amigo...". En la parte superior de la placa, se divisan en forma muy tenue una escuadra y un compás entrecruzados (9).
Murió a los 38 años, el 08 de agosto de 1881.

William K. Febrins: nació el 17 enero 1836 en Virginia (EEUU). Su tumba es un obelisco soportado por cuatro esferas angulares de concreto (10). Murió el 04 de septiembre de 1909.
La inscripción dice: "Died in Cordoba Arg. Rep.", colocando el adjetivo delante del sustantivo, como es de uso en el idioma inglés.

Obelisco de un N.N.: esta extraña y misteriosa tumba solitaria (11), no posee inscripciones ni restos de inscripciones o placas. Se encuentra un poco alejada de las otras tumbas masónicas.
Es probable que hubiera estado escrita alguna vez, y las letras fueron rellenadas en sucesivas pinturas y restauraciones.

Paul y Elka Bruhl: reposan aquí un padre y una hija, ambos de orígen aleman (12). La tumba se realizó en 1914, al momento de morir Elka. En 1929 su padre se le unió en el eterno reposo.
Bajo una cruz de San Andres, la tumba tiene una tapa de bronce, y ostenta una estrella flamígera del mismo material, que lanza rayos (13).

Carlos Most: lo austero de la inscripción contrasta con la magnificencia de esta tumba, ya que solo dice "Falleció en 1917". Es una tumba sencilla, coronada en la cabecera por dos columnas salomónicas de casi cuatro metros de alto (14).
Sobre las columnas reposa una canasta llena de frutos, parcialmente tapada, y una paloma a punto de comer de la canasta. Se destaca en el frente de la canasta, una cruz de San Andrés (15).

Otras tumbas


Richard Robins: una simple y austera columna abatida. Aún puede leerse: "In Memorian - Richard Robins - Died Febry 1 19..." (16).

Jhan Fuchz: la tumba representa un tronco o árbol talado en todas sus ramas (17). Nació en Suiza en 1843 y murió en Córdoba en 1889. El epitafio esta dedicado amorosamente por su esposa.

Tronco talado: apenas legibles algunas letras, el epitafio está escrito en aleman gótico (18).

Marta R. de Stoecklin: es solo una efigie femenina en relieve, con el nombre de la mujer que reposa en esa tumba (19). No hay mas datos en la estructura, y algo semejante a una rama marchita de acacia, adorna el mármol como símbolo principal.
La familia Stoecklin tuvo una fuerte influencia en la zona de La Calera, en donde un barrio lleva ese nombre.
.













































































:

jueves 13 de enero de 2011

Masonería y superstición

Por Máximo E. Calderón

Cuando se dice que el masón debe ser un permanente luchador contra la superstición y la estupidez, no se está diciendo poca cosa. Sin embargo, ocurre con demasiada frecuencia que encontramos comportamientos supersticiosos entre masones, ya sea en el decurso de su vida profana, o en el fraternal encuentro con sus hermanos de logia.

Según Oswald Wirth y los estudiosos de la etimología, superstición derivaría de "superstes", algo así como lo que sobrevive a través del tiempo, lo que se mantiene y va pasando de generación en generación, sin saber bien de donde viene (y menos aún a donde va).
Según mi humilde entender, el mantenimiento de las supersticiones es un ejemplo paradigmático, similar a aquel experimento científico en donde varios monos estaban encerrados en una jaula, y si alguno de ellos intentaba trepar por la reja, todos los monos allí recibían una desagradable descarga eléctrica. Al poco tiempo, ninguno de ellos subía, más si incorporaban un mono nuevo a ese grupo, y se le ocurría trepar, todos los otros lo golpeaban.
Llegó un momento en que todos los simios fueron remplazados, y las descargas eléctricas hacía mucho tiempo que no se efectuaban. Sin embargo si entraba otro simio a la jaula e intentaba trepar, los demás lo castigaban duramente, sin saber siquiera cual era la razón.
Seguramente las cosas que hoy se constituyen en supersticiones, tuvieron alguna vez su razón de ser, pero es más fácil creer a ciegas, temer, persignarse, cruzar los dedos o tocarse alguna parte del cuerpo, que investigar las raíces de nuestros miedos.

La Masonería especulativa que plantó bandera en Inglaterra en 1717, habló de negarle la entrada a los “ateos estúpidos” y a los “libertinos irreligiosos”, pero nunca habló de los supersticiosos.
Quizá sea por eso que es muy común entre masones, escuchar bendiciones del tipo: “Que el Gran Arquitecto te proteja”, o frases como “El GADU sabe por qué lo hace”.
La superstición entre masones, es más frecuente en las corrientes esotéricas como Memphis y Misraim, y en algunos grados filosóficos del Rito Escocés Antiguo y Aceptado (especialmente en algunas Obediencias de Italia y del norte de EEUU). También en la Masonería turca.
En algunos otros puntos de América se toma al pie de la letra aquella parte del Ritual donde dice que el masón es un mago, y se dedican a estudiar algo de magia, lo cual como es de esperar, nunca lleva a resultados mensurables.
Solamente el Gran Oriente de Francia, es la única Potencia masónica que no deja resquicio alguno para la superstición entre sus filas. El GOdF es la primera confederación de logias ocupada en difundir el llamado Rito Moderno o Francés, buscando con ello salvar lo mejor que se pueda, las bases más genuinas de la “moderna” Francmasonería.
El REAA – que también se trabaja en el GOdF – es el más laico del mundo, sin perder el sentido de este rito que vio la luz en Francia, a pesar de llamarse escocés.
Tenemos que ya en la Edad Media, los monjes dominicos aseguraban que la geometría era cosa del demonio, y la Iglesia estaba muy preocupada cuando Galileo renegó de la teoría Ptolemaica, y dijo que la Tierra se movía alrededor del sol. No fuera a ser que las personas pensaran que si había otros planetas, estos podían estar habitados, y aún siendo hijos del mismo dios, alguien podía llegar a dudar de las enseñanzas de la Biblia.
Pero volviendo a las supersticiones puras, veamos aquí el origen de algunas.

Origen de las supersticiones mas comunes

No pasar debajo de una escalera: ya sea que se trate de una escalera tijera o una que se apoye en la pared, siempre ocurre que la escalera forma un triángulo, figura asociada a la Santísima Trinidad.
La enseñanza escolar en la Edad Media estaba casi exclusivamente a cargo del Clero, y se utilizaban las figuras de las escaleras para graficar el triángulo divino, por lo tanto los niños asociaban pasar bajo una escalera como una profanación, y se guardaban de hacerlo.

El gato negro: estos pequeños felinos caseros siempre han sido respetados y hasta odiados, por su independencia y poder de auto-determinación.
En la Europa de los aquelarres y la caza de brujas, las almas simples creían que las brujas se transformaban en gatos y salían a hacer sus fechorías. No necesariamente gatos negros.
Por eso cuando se cruzaba un gato en su camino, inmediatamente huían o volvían sobre sus pasos para no tener que enfrentarse con la tan temida bruja. O lo mataban.
Tan grande fue el temor a los gatos y su matanza, que en el Siglo XIV habían desaparecido los gatos en muchos países de Europa, lo que llevó a la expansión de la pandemia entonces conocida como “Peste negra” (transmitida por las ratas), que en 1348 diezmó casi la mitad de la población del continente.

No abrir un paraguas bajo techo: esta tradición no viene de Europa sino de China, en donde la sombrilla del Emperador, representaba simbólicamente a la bóveda celeste.
Más allá de que la sombrilla protegiera del sol o del agua, se consideraba un gran sacrilegio extender uno de estos artefactos debajo de un techo realizado por el hombre, ya que la comunicación entre el cielo y su representación en la Tierra, se vería interrumpida.
Como solo los Emperadores poseían sus sombrillas/paraguas, nadie de la plebe podía osar tocar siquiera este artefacto divino, y si lo hacía era condenado a muerte.

Romper un espejo: durante muchos siglos el arte de fabricar espejos se asemejaba a los secretos de construcción de los antiguos masones operativos.
Del espejo bruñido se pasó a los espejos de cristal, pero siempre configuraron un misterio para las personas que los contemplaban con espíritu reflexivo.
Es que moviéndonos frente a un espejo, observamos toda una copia exacta de la realidad, pero en sentido simétrico. Y si nos asomamos a él como si fuera una ventana, descubrimos imágenes laterales más profundas, que por momentos pueden sugerir que detrás de ese vidrio liso, existe toda una dimensión paralela con vida propia.
Por ello es que los espejos se utilizaron a veces en los rituales de mancias, y algunos ritos masónicos y rosacruces lo utilizan hoy en ceremonias íntimas o personales.
Pero el espejo, y más tarde la fotografía, dieron la idea de que el espíritu de la persona reflejada podía quedar atrapada en la imagen.
Si ese espejo o esa fotografía se rompía, solo desgracias podían ocurrirle a la persona que se reflejaba en ese momento, porque su imagen, y quizá su alma, se había desintegrado con los cristales que ahora solo reflejaban una imagen fragmentada y espantosa.
Lo de siete años de mala suerte, es un agregado posterior.

El número trece: en la tradición católica se suele afirmar que el trece es un número de mala suerte, porque sería esa la cantidad de personas reunidas en la última cena.
Sin embargo es muy poco probable que esta sea la verdadera razón, ya que si los discípulos de Jesús eran doce, sería entonces muy habitual que en la mesa compartida por ellos hubiera trece personas.
Pero en la numerología, el trece significa lo oculto, aquello que permanece escondido detrás de lo visible. Hacen falta exactamente doce esferas iguales, para rodear y esconder una decimotercera.
La cifra uno, con la cifra tres, siempre significaron la unidad y la trinidad. Es la máxima representación del uno, al lado de la trinidad. Por lo tanto representarlo gráficamente significaría, exteriorizar por mano humana algo que solo puede venir de la deidad.
Y las trinidades no solo existen en el cristianismo, sino que existieron entre los babilonios, los egipcios, los persas, los judíos, los hindúes, etc.
Sería sacrílego y por tanto digno del castigo divino, profanar a la deidad representando gráficamente el número trece. Por ello, lo que supuestamente traía mala suerte era escribir el número y no el número en sí.
Lo del martes trece es solo una asociación con el día del dios Marte, dios de la guerra y representante de la energía y el empuje arrollador.
Se lo consideraba infausto, simplemente porque su regente era la divinidad generadora de las guerras y todas sus consecuencias.

Encender más de dos cigarrillos con la misma llama: la superstición nació muy bien fundamentada durante la Primera Guerra Mundial.
Esta contienda se caracterizó por ser una guerra de trincheras, y si un soldado encendía un fósforo o un encendedor en la noche, la llama alertaba a los enemigos que prestos apuntaban sus fusiles hacia la llama. Si un segundo fumador encendía su cigarrillo sin que la llama se apagase, esto le daba tiempo al enemigo para apuntar, y dispararle certeramente a la cabeza del tercero que se acercara a encender su tabaco.
Seguramente más de un fumador dejó el vicio de improviso, luego de encender en tercer lugar su ansiado papel entabacado.

Derramar la sal: en algunas épocas de nuestra civilización, la sal llegó a ser un tesoro más preciado que el oro. De allí que incluso en los evangelios se hable de “la sal de la vida”, representando con ello cosas muy importantes para el ser humano social.
La palabra “salario” deriva del latín salarium, que era el pago que en algunos momentos se le otorgó a los soldados del Imperio Romano, luego de sus campañas. El pago con sal era tan valioso como el pago con metal noble. De allí que derramar la sal sea algo tan nefasto, ya que se estaría desperdiciando un elemento carísimo.
En algunas culturas se acostumbra aún, que cuando algún comensal solicita la sal durante una comida, quien le alcance el salero no debe entregarlo en mano sino apoyarlo sobre la mesa.
Esto sería simplemente una medida de precaución, ya que realizando esta maniobra, se evita el riesgo de que el salero se caiga cuando es pasado de mano en mano.
Lo de arrojar parte de la sal derramada sobre el propio hombro, es un aditamento posterior.
Sería una forma de regar con sal el camino por donde se ha caminado, cumpliendo en algunos casos la función de devolver sal a la tierra como agradecimiento, y otros, esterilizar la tierra que se ha pisado para que nadie más vuelva a sacar frutos de ella.

Tocar madera: este viejo y simple ritual protector, apareció y desapareció varias veces en la historia de la Humanidad. La madera es árbol, y el árbol siempre fue sinónimo de protección.
Los católicos creen que tiene relación con algunas reliquias de la cruz del calvario, pero la costumbre viene de mucho tiempo antes. Entre los judíos precristianos se veneraban reliquias que supuestamente serían parte de la vara de Aarón, inclusive también del árbol de la vida en el jardín del Edén.
Esta asociación de la madera con la protección, amén de la propia calidez y aspecto que posee, tiene que ver con la utilidad que siempre le dio el hombre a la madera. Para sus viviendas, sus muebles, sus techos, sus herramientas, sus juguetes, para encender su fuego y hasta para la caja de su descanso final.
La antigua visión protectora de la madera reapareció en esta Era con la Patrística, apareciendo por doquier pedazos de maderas raras, que supuestamente eran fragmentos de la cruz del calvario.
Entre el Siglo XVI y el XVIII nadie se acordaba de tocar madera, hasta que llegó la General Electric con su electricidad hogareña, y luego de varias electrocuciones con dispares consecuencias, la gente volvió a encontrar en la madera un elemento protector.
La madera es un elemento natural que aísla de la electricidad y sus peligros. Por ello se la utiliza para apartar a una víctima de electrocución del foco eléctrico, y la gente empezó a pensar que tocando madera, la electricidad no los afectaría.
En pocas décadas del Siglo XX ya se olvidó el tema de la electricidad, y se volvió a tocar madera para buscar seguridad o protección por parte de fuerzas o entidades superiores.


Brindar golpeando las copas: este ritual extraño, en donde hoy se deja escuchar el suave tañido de las copas de cristal, viene de la época en que los vasos eran un poco mas rústicos, generalmente de latón o de madera.
Nunca faltaba algún descuidado que en ocasión de una cena especial, dejara caer un poco de veneno en la copa de un amigo no deseado, que mezclado con el vino puro y a temperatura ambiente, no era notado por el resto de la mesa hasta que el descuidado catador caía envuelto en convulsiones y moría unos minutos después.
De allí la sana costumbre de entrechocar repetidamente los vasos de los bebedores, para que en los choques se entremezclen las bebidas de todos, y nadie se vea tentado a dejar en alguno de ellos una sustancia inoportuna, ya que todos beberían vino envenenado (incluso el envenenador).


Levantarse con el pie derecho: era costumbre que los caballeros y guerreros medievales durmieran vestidos, sin sacarse siquiera la espada de la cintura. Las grandes espadas utilizadas por personas diestras, se usaban del lado izquierdo del cuerpo para facilitar la rápida extracción de la vaina.
Si el caballero era atacado mientras dormía, bajándose de su cama por el lado derecho tenía oportunidad de desenvainar su espada aún sin haberse puesto de pié.
De intentar incorporarse por el lado izquierdo, podía enredarse y tardaría mucho tiempo en desenvainar, para lo cual debería estar totalmente de pie y acomodar la funda del arma.
Levantarse con el pie derecho podía significar la diferencia entre la vida y la muerte.

Según recientes estudios de la ciencia, algunas supersticiones utilizadas como cábalas podrían incidir en una mayor autoconfianza y exigencia de las personas.Sin embargo un masón no debe apoyarse en elementos externos a sí mismo. Desde adentro debe expandir su fuerza, y buscar siempre la luz del conocimiento, para abatir a esos tres malos compañeros llamados ignorancia, codicia y estupidez.





martes 7 de septiembre de 2010

Método de trabajo desde la piedra bruta

Por Máximo E. Calderón

Para los antiguos masones operativos, la piedra bruta era la materia prima con la que finalmente iban a construir catedrales, edificios, castillos, palacios, templos y todo lo que el maestro arquitecto pudiera diagramar para generar un producto bello, fuerte y generalmente provisto de una alta carga de simbolismo.
El valor agregado de la piedra iba en aumento a medida que se realizaba sobre ella un trabajo cada vez mas fino, y generalmente a los trabajadores se les pagaba por unidad terminada, lo que se conoce como trabajo a destajo.
En la moderna Francmasonería ya no se trabaja sobre piedras minerales, sino sobre "piedras humanas", pero el proceso de elaboración del producto terminado, viene a ser exactamente el mismo.

Debido a frecuentes errores entre los masones actuales que hablan de pulir la piedra bruta, se hace necesario aclarar y explicar adecuadamente cuales eran los distintos pasos del proceso de elaboración de las mal llamadas piedras cúbicas, que en su mayoría eran paralelepípedos de sección cuadrada o de sección rectangular. Las verdaderas piedras cúbicas suelen ser muy pocas en una construcción.

Debe quedar claro desde un comienzo, que jamás un masón operativo iba a ponerse a pulir una piedra en estado bruto.
Justamente por lo tosco del material, lo que el trabajador debía hacer era desbastar esa porción pétrea hasta quitarle las partes sobrantes, y darle un formato adecuado para el siguiente paso en el proceso, que sería el tallado.
Una vez desbastada la piedra, estaba en condiciones de ser tallada. Y ya no hablamos de una piedra bruta, sino de una piedra desbastada.
El tallar la piedra, posiblemente no haya sido tarea de los mismos obreros encargados del desbaste, ya que se necesita una mayor precisión y delicadeza en la tarea.
Tallar la piedra significa una gran evolución en el espíritu humano, por sobre la simple tarea de desbastar. Una evolución de muchos miles de años y ya veremos por que.

Una vez tallada la piedra y con el formato final adecuado a las necesidades de ese momento, la piedra podía pasar a un último proceso que es el pulido.
No siempre las piedras eran pulidas, ya que es un trabajo demasiado fino e innecesario para algunos sectores de las edificaciones a donde no llegaría jamás la vista del hombre.
Las piedras pulidas eran las que quedarían expuestas, y no tocaba a todas ellas el mismo nivel de pulimento, sino que también eso dependía del lugar en la edificación que deberían ocupar.
No tenía el mismo pulido una piedra de un frontispicio, que la de una pared lateral; y las piedras con molduras sobrellevaban el mayor trabajo de pulido, al igual que los mármoles y granitos espejados.
Además es importante tener en cuenta que el pulido mas fino siempre se realizaba sobre la cara que quedaría expuesta, y no sobre las otras cinco caras que iban a permanecer ocultas a la vista.

Tan importante es diferenciar el desbastado, el tallado y el pulido de las piedras, que hasta la historia del hombre sobre la Tierra se divide de la misma forma. Según terminología acuñada por John Lubbock en 1865, los períodos a comparar serían los siguientes:

- La Edad de Piedra temprana: corresponde al período que va desde la aparición del hombre hasta hace unos doscientos mil años atrás. Es el período más burdo de la historia humana, el más torpe y el que cuenta con menos detalles destacados.

- La Edad de Piedra tallada: conocida también como el Paleolítico o antigua Edad de Piedra. Desarrollada hasta unos diez mil años atrás, es la época en que el hombre creó herramientas tallando la piedra (dejó de usar solo huesos y palos), y pasó a fabricar sus armas, sus utensilios y sus útiles de labranza con piedras talladas.

- La Edad de Piedra pulida: conocida también como el Neolítico o nueva Edad de Piedra. Desarrollado hasta unos 4000 años antes de la Era Cristiana, es el momento en que el hombre además de tallar la piedra, aprendió a pulirla para darle las más finas y suaves terminaciones.

Llevando estas elementales nociones de Historia del espíritu humano, al estricto campo de la moderna Masonería especulativa, y sabiendo que a cada grado simbólico le corresponde un determinado tipo de trabajo sobre la piedra, comprendemos entonces que viene a resultar inapropiado confundir cosas tan distintas como el desbastado, el tallado y el pulido de una simple piedra.

La moderna Francmasonería utiliza las herramientas del antiguo masón operativo como parte de una analogía, en la cual las piedras brutas serían los seres humanos comunes y corrientes, que a través de un proceso de trabajo sobre sí mismos, deben llegar a retirar sus partes mas toscas para acercarse a algo mas fino y delicado, tanto en lo estético como en lo moral.
Recordemos que al comienzo de la Masonería moderna, la cultura y el conocimiento eran potestades de los sabios y de los estudiosos.
En una época en que muchos monarcas europeos no sabían leer ni escribir, con mayor razón el grueso de los pueblos tampoco tenía acceso masivo a la cultura, por lo que las Logias masónicas del Siglo XVIII eran eminentemente educativas.
Justamente el Diccionario de la Real Academia Española, en su tercera acepción define la palabra “desbastar” como: Quitar lo basto, encogido y grosero que por falta de educación tienen algunas personas.

El masón Aprendiz, tiene justamente la tarea de desbastar su piedra bruta, de educarse y de quitar de sí sus partes más toscas y torpes.
Es su deber el silencio dentro de la logia, y en la búsqueda de aumentar la precisión de sus trabajos, debe observar al detalle la labor de los Compañeros y los Maestros de su Taller.

El Compañero masón, ya ha pasado por la etapa del Aprendiz y ahora su responsabilidad aumenta. Observando y aprendiendo de quienes tienen mayor experiencia ha desbastado su piedra, y puede comenzar con el tallado.
Tallar su propia piedra es la tarea del Compañero, pero ya no hablamos de una piedra bruta, sino una piedra con forma y volúmenes bien determinados.
Dijimos antes que muchas veces las piedras para los edificios no se pulían, sino que se usaban solamente talladas.
Esa es la gran importancia del grado de Compañero. Su piedra tallada, su trabajo culminado, ya es útil para la edificación de la Sociedad.

El Maestro masón, tiene un grado que por mucho tiempo no se utilizó en la moderna Francmasonería.
Las logias o talleres de los antiguos masones operativos, estaban generalmente integradas por Aprendices y Compañeros, ya que los Maestros venían a ser los “contratistas” de las obras, y configuraban la parte patronal.
Sin embargo el grado de Maestro apareció en las logias especulativas, y su trabajo sobre la piedra tallada es simplemente pulirla, hacerla suave, eliminar las rugosidades y retocar los pequeños errores que pudiera haber dejado el Compañero.

Y no hablamos de la tarea de enseñar que tendría el Maestro, porque en nuestro análisis estamos hablando de una misma persona que fue profano una vez, desbastó su piedra bruta como Aprendiz, como Compañero tuvo que tallar la piedra previamente desbastada, y como Maestro y una vez en la cumbre de los grados simbólicos, tuvo como tarea pulir su propia piedra hasta dejarla suave y purificada de todo error o imperfección.

Obviamente estas analogías son ideales y muchas veces utópicas dentro de la carrera masónica de un Ser Humano, pero es muy importante tener en cuenta las diferentes etapas en el trabajo de piedra individual.
Por ello no debe hablarse de la piedra bruta como si en todo momento estuviéramos paralizados en la primera etapa de la evolución.
Es completamente erróneo hablar de tallar la piedra bruta, y el error deviene burdo y grosero cuando se habla de pulir esa piedra bruta.
El pulido es tarea del Maestro masón, y ningún ser medianamente inteligente se pondría a pulir una piedra bruta. Tampoco a tallarla, ya que la tarea del Compañero se hace solamente sobre una piedra previamente desbastada.

Pero llevemos estos errores teóricos al campo práctico y de la casuística. ¿Qué pasaría cuando un masón se pone a pulir su piedra bruta?
Empezando por el Aprendiz, estaría haciendo un trabajo vano por varias razones. No solo que jamás desbastaría sus partes más groseras, burdas y torpes, sino que estaría realizando un trabajo que no le corresponde y que además no conoce.
El resultado sería un masón fracasado.
Generalmente estas personas duran poco en la Institución, y si permanecieran en ella, serían altamente nocivas para la Fraternidad y para la Sociedad en su conjunto. Son solo piedras brutas brillantes, que nada quitaron de lo grosero que les sobraba, y que seguramente están resentidas con el método masónico ya que no comprendieron nunca su labor y su función, pero su tosquedad ahora es un poco más llamativa y suave.

Siguiendo con el Compañero, el error aquí es doble aunque los perjuicios no llegan a ser tantos.
Un Compañero nunca debería trabajar en forma alguna sobre una piedra bruta. Si lo hace es porque aún sigue siendo un principiante Aprendiz, que todavía tiene que seguir desbastando su piedra antes de empezar el trabajo mas fino.
Tenemos aquí el caso de Aprendices que han recibido un aumento de salario antes de tiempo, cuando aún no habían desbastado sus aristas torpes, y su piedra quizá no tiene el formato básico de paralelogramo que se requiere de él.
Estos Compañeros llevan sobre sí el vicio de la soberbia, y será muy difícil que vuelvan a tener una oportunidad de quitarse sus sobrantes más toscos e informes.
Ni que decir tiene el hecho de su trabajo de pulido de la piedra como algo poco útil. El Compañero no debe pulir sino tallar, y así darle forma a su vida y dejarla lista para ser útil al edificio social.
Y se supone que su piedra bruta ya no lo es tanto porque antes la trabajó como Aprendiz, por lo que quizás algo de formato tenga.
Pero pulir una piedra que aún no ha sido tallada representará un prolongado esfuerzo para el Compañero, del que solo obtendrá un producto final mediocre y de baja calidad.

El caso de un Maestro masón puliendo una piedra bruta, ya merece una consideración especial por la gravedad del asunto.
Seguramente ya aprendió a desbastar, también a tallar, pero a la hora de pulir nos encontramos con que todavía la piedra en cuestión no ha dejado de ser una piedra bruta.
Y es muy grave ver esta situación con Maestros masones de carrera meteórica, que sin el conocimiento simbólico correctamente aprehendido, nunca dejaron de ser piedras brutas.

Para desbastar la piedra hay que pegarle fuerte y quitarle grandes trozos sin contemplación alguna, con el único objetivo de llegar a la piedra perfecta. Tratada con demasiada suavidad y desidia a la hora del desbaste, quizá apenas acariciada a la hora del tallado, no importa la energía que se le ponga a la hora del pulido.
La piedra bruta pulida en manos de un Maestro es el peor resultado imaginable que puede llegar a acontecer.
Allí es que nos encontramos con Maestros de tercer grado o de los grados filosóficos, con increíbles ínfulas de grandeza, rellenos de una soberbia a toda prueba. Ciegos, sordos y mudos ante todo lo que acontece mas allá de su limitada visión de las cosas.
Estos nefastos personajes, son lo peor de la Masonería especulativa, con un parangón que jamás hubiera podido ocurrir si lo comparamos con los antiguos masones operativos.

Entonces a no olvidar.
a) La piedra bruta no se pule, se desbasta (tarea del Aprendiz).
b) Luego la piedra debe ser tallada (tarea del Compañero)
c) Finalmente la piedra se pule (digna tarea del Maestro masón).

No en vano el hombre tuvo que tallar la piedra durante casi doscientos mil años antes de aprender a pulirla. Por ello es indispensable nunca confundir los términos y no saltear jamás los pasos del proceso.
No vaya a ser que equivoquemos nuestro trabajo simbólico y después de muchos años de Masonería, tengamos un producto final solamente útil para colocar de adorno sobre algún mueble, y mostrarlo orgullosos a los amigos que nos visitan.

.

viernes 6 de agosto de 2010

Gran Logia Simbólica Argentina

Por Máximo E. Calderón

La Gran Logia Simbólica Argentina es una potencia masónica adogmática, que proclama la libertad absoluta de conciencia de sus miembros.
El día 17 de marzo del año 2010, por decisión y bajo los auspicios de la Gran Logia Hermética Mixta “Valle del Potosí” de los EE.UU. mexicanos, quedó formalmente establecida la Gran Logia Simbólica Argentina, con jurisdicción para todo el territorio de la República Argentina, y teniendo al Rito Escocés Antiguo y Aceptado como rito oficial de la Obediencia.

Esta Obediencia masónica Soberana adhiere a los principios generales de la Francmasonería universal y está conformada por hombres y mujeres, ya que acepta a ambos sexos en pie de igualdad.
Si bien la base filosófica adhiere con respeto a los antiguos Landmarks, no se exige ni se prohíbe a sus miembros la creencia en un Ser Superior o un Gran Arquitecto del Universo. No se impone ni prohíbe convicción religiosa alguna, ya que toda concepción religiosa, teleológica o metafísica, es del dominio exclusivo de la conciencia individual de cada persona.

Sus miembros son promotores de laicismo y respetuosos de la práctica del librepensamiento, la tolerancia mutua, los Derechos Humanos y la libertad absoluta de conciencia; entendiendo que estos valores deben ser llevados adelante con responsabilidad, prudencia y respeto por el prójimo.
Junto a la Gran Logia Simbólica Argentina, se ha creado un órgano soberano e independiente, que rige sobre los grados filosóficos o Altos Grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
A partir del día 17 de marzo de 2010 quedó establecido el Soberano Consistorio "Adytum" de Argentina, jurisdiccionado al Supremo Consejo Hermético del 33° Grado y último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para los EE.UU. mexicanos.

El Consejo de la Orden, está integrado por el siguiente cuadro de autoridades:

– Gran Maestre ....................... H.·. Máximo E. Calderón 33°
– Gran Primer Vigilante ........... H.·. Jorge Fabián Villalba
– Gran Segundo Vigilante ....... Hna.·. Lina-Alméri Zoch Cavalheiro
– Gran Orador (Ad-Hoc) ......... H.·. Mauricio Javier Campos
– Gran Secretario ................... Hna.·. Malena A. Guastella


















- Consejo de autoridades de la GLSA

.

Simbolismo del escudo

El escudo de la Gran Logia Simbólica Argentina está conformado por una estructura basal que mantiene en su porción superior el formato del Escudo de la provincia de Córdoba (Argentina), mientras que en la mitad inferior mantiene el formato del escudo nacional del país. Los colores blanco y rojo son representantes de la maestría simbólica en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

El formato superior, como escudo de armas, representa dos brazos en alto y la cabeza de un hombre, principal campo de batalla de todo librepensador que anhela evolucionar.

El torreón que como símbolo de fortaleza, está presente en el escudo original creado por Don Jerónimo Luis de Cabrera, también se mantiene en el escudo de la GLSA, sosteniendo las siete banderas que habrían representado a las siete ciudades fundadas hasta 1573. El número siete, es a la vez un número sagrado en la Masonería y representa la creación, el desarrollo y la expansión.

La porción inferior se une a la superior por medio de los eslabones de una gruesa cadena metálica, que representa lo que los masones llaman "cadena de unión", la que habitualmente se realiza dentro de los templos en donde los miembros de la hermandad se toman de las manos. Este simbolismo se repite mas abajo con las manos de dos hombres enlazadas.
Las dos columnas, una solar y la otra lunar, representan la fuerza y la sensibilidad. También simbolizan las columnas del atrio del Templo de Salomón, que flanquean las puertas de todos los templos masónicos. Las dos ramas de acacia, de extrema importancia para los maestros masones, parten desde la unión de las manos, hacia la base de ambas columnas.
Al pié del escudo, se entrecruzan una escuadra y un compás, los símbolos mas reconocidos de la Masonería.

Origen de la Obediencia

La Gran Logia Simbólica Argentina nace como una necesidad de fortalecer la Masonería adogmática y liberal, que es la que mas se acerca a los primitivos ideales que dieron origen a la Francmasonería especulativa. Un primer ensayo se había realizado en el año 2009 a cargo de la Respetable Logia prometeo N° 1, creándose el llamado Gran Oriente Central de la República Argentina (GOCRA).

Sin embargo a poco de crearse la Obediencia y habiéndose logrado el reconocimiento de la misma por parte de la Confederación Interamericana de Masonería Simbólica (CIMaS), la Logia Prometeo se retira del GOCRA en respuesta a maquinaciones internas y falta de espíritu laicista de parte de algunos miembros del movimiento y algunas autoridades. Estas mismas autoridades nunca llegaron a ser instaladas, como tampoco recibieron Gran Carta Patente de reconocimiento (dos miembros de Prometeo eran autoridades del Consejo del GOCRA).

Con el retiro de la Logia Prometeo el GOCRA se disolvió, y los miembros de la logia escindida se retiraron llevándose consigo el nombre de la Obediencia, la página web, la Red Social, los logotipos y todos los derechos intelectuales que les pertenecían, y sobre los cuales gozaban de los plenos derechos de © Copyright debidamente registrados ante la ley.

En marzo del año 2010 y con un crecimiento exponencial, ya se había intercambiado trabajo masónico en Europa con talleres del Gran Oriente de Francia (GOdF) y de la Gran Logia Simbólica Española (GLSE). Es entonces que se consigue el reconocimiento de la "Gran Dieta Hermética Internacional", y el otorgamiento de una Gran Carta Patente por parte de la Gran Logia Hermética Mixta "Valle del Potosí", de los EE.UU. mexicanos

En el mes de junio de 2010 las autoridades de la Gran Logia Simbólica Argentina son instaladas en México, y reciben la Gran Carta Patente de manos del Gran Maestro Gregorio Palafox Palafox. En una ceremonia posterior, las autoridades argentinas recibieron la Carta Constitutiva de un Soberano Gran Consistorio para Altos Grados del R.E.A.A. de manos del Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo Hermético 33°, Hermano Pedro Solares Contreras.

El Gran Consistorio fué bautizado en México con el nombre de Adytum, una de las formas en que se denominaba al Sancta Sanctorum del Templo de Salomón. Este magno organismo masónico depende directamente del Supremo Consejo de México, y su representante que es a la vez Gran Maestre de la GLSA, fué designado como Gran Canciller para Sudamérica del Supremo Consejo Hermético del 33° grado y último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

http://www.granlogiasimbolicaargentina.tk/

http://notiziariomassonicoitaliano.blogspot.com/2010/08/presentacion-de-la-gran-logia-simbolica.html

** Información publicada en Wikipedia por el autor de este blog (08/08/10) http://es.wikipedia.org/wiki/Gran_Logia_Simb%C3%B3lica_Argentina

miércoles 30 de junio de 2010

Supremo Consejo Hermético del Gr.·. 33°

Por Máximo E. Calderón

El Supremo Consejo Hermético del 33° grado y último del Rito Escocés Antiguo y Aceptado con sede en los EE.UU. mexicanos, es un magno organismo masónico de carácter mixto e internacional, y miembro fundador de la Gran Dieta Hermética Mixta Internacional.
Está conformado por miembros de México y miembros de la República Argentina.

Este Supremo Consejo del 33° tiene su sede en la Ciudad de San Luis Potosí - SLP, breve aunque histórica Capital de México en tiempos del Presidente Benito Juárez.
El Organismo se encuentra establecido bajo el Imperio de lo que hoy se consideran los Reglamentos y Constituciones dictados en Burdeos por los Príncipes del Real Secreto en el año 1762, y tambien por los textos de las llamadas Grandes Constituciones del 33º grado que habrían sido promulgadas en Berlín en 1786.
Lo que nos llega de estos textos, son los acuerdos realizados por la Convención Universal de los Supremos Consejos reunida en Lausana del cinco al veintidós de septiembre de 1875.

Los principios Masónicos fundamentales del Supremo Consejo Hermético del 33°, son los siguientes:

- Es una asociación voluntaria de hombres y mujeres libres de pensamiento.

- Es una asociación fraternal, que admite a todo hombre o mujer de buena reputación, sin distinción de raza, posición social, ideario o religioso, exigiendo que posea un espíritu filantrópico y el firme propósito de buscar la perfección individual.

- Promueve la libre creencia de una Entidad Suprema o Fuerza Primordial (al que la Masonería llama Gran Arquitecto del Universo).

- La Masonería tiene prohibido expresar opinión alguna dentro de sus talleres, sobre temas políticos o religiosos y gracias a ello, ha podido superar el constante cambio de doctrinas y sistemas del mundo.

- No es solamente una asociación benéfica sino también iniciática, aunque considere la primera práctica como un deber.


Este Supremo Consejo Hermético de carácter mixto e internacional, es único en su tipo, y está conformado de la siguiente manera:

- Muy Poderoso Soberano Gran Comendador - IL.·. y Pod.·. H.·. Pedro Solares Contreras 33°

- Soberano Teniente Gran Comendador - IL.·. y Pod.·. H.·. Gregorio Palafox Palafox 33°

- Gran Ministro de Estado - IL.·. y Pod.·. H.·. Flavio González Azuara 33°

- Gran Secretario General y Guarda Sellos - IL.·. y Pod.·. Hna.·. Natalia Luna López 33°

- Gran Orador - IL.·. y Pod.·. H.·. Carlos Ontiveros Escobedo 33°

- Gran Tesorero - IL.·. y Pod.·. Hna.·. Virginia Rodríguez Méndez 33°

- Gran Diputado - IL.·. y Pod.·. H.·. Ernesto Candelario Escobar 33°

- Gran Hospitalario - IL.·. y Pod.·. Hna.·. Isabel Aquino Concha 33°

- Gran Capitán de Guardias - IL.·. y Pod.·. Hna.·. Emilia Galván Juárez 33°

- Gran Maestro de Ceremonias - IL.·. y Pod.·. H.·. Oscar Eduardo Diliz Pérez 33°

- Gran Porta Estandarte - IL.·. y Pod.·. H.·. José de Jesús Torres García 33°

- Gran Instructor - IL.·. y Pod.·. H.·. Fernando Nemer Quiroz 33°

- Gran Canciller - IL.·. y Pod.·. H.·. Fernando Durán Contreras 33°

- Gran Guarda Templo externo - IL.·. y Pod.·. H.·. Juan José Cruz Mendoza 33°

- Gran Guarda Templo interno - IL.·. y Pod.·. Hna.·. Malena A. Guastella 33° (de Argentina)

- Gran Canciller para Sud - América - IL.·. y Pod.·. H.·. Máximo E. Calderón 33° (de Argentina)





El Supremo Consejo Hermético del 33° y último grado del R.E.A.A., tiene como representantes de otros altos cuerpos masónicos a las siguientes personas:

* Carlos Ontiveros Escobedo: Gran Comendador del Sob:. Consistorio Kadosch "Antonio Gerard y Zubbia" con sede en los Valles de San Luis Potosí, SLP, México.

* Emilia Galván Juárez: Gran Comendador del Sob:. Consistorio Kadosch "Génesis" con sede en los Valles de Colima, COL, México.

* Juan J. Cruz Mendoza: Gran Comendador del Sob:. Consistorio Kadosch "Aura Dorada" con sede en los Valles de Oaxaca, OAX, México.

* Máximo E. Calderón: Gran Comendador del Sob:. Consistorio Kadosch "Adytum" con sede en los Valles de Córdoba, República Argentina.


http://masonesnewyork.blogspot.com/2010/07/gregorio-palafox-palafox-gran-maestro.html

http://masonesnewyork.blogspot.com/2010/01/supremo-consejo-hermetico-de-mexico.html

domingo 16 de mayo de 2010

El rol de la Iglesia en la Independencia Americana

Por Máximo E. Calderón

Guillermo Figueres en su obra La Iglesia y su Doctrina en la Independencia de América afirma lo siguiente: “La doctrina escolástica de la soberanía popular, fundada en los apotegmas aquinianos y comentada por los grandes pensadores del siglo de Oro, enseñada en las Universidades y Colegios Mayores de Indias durante los siglos coloniales por dominicos y jesuitas, prevalece como ideología y se impone como causa principal determinante de aquel magno acontecimiento”.
¿Es esto verdad? – No, definitivamente es una burda y absoluta mentira.

En el transcurrir de la Historia, la Iglesia Católica manejó siempre un doble discurso, apoyándose en la Ley Natural para interpretar sus enseñanzas doctrinarias, a la vez que empleando un concepto platónico a la hora de aplicar su propia ley y sus propios conceptos de Justicia.
Platón enseñó que es lícito sacrificar un individuo, en pos de la felicidad de la mayoría. De esa forma la Iglesia sacrificó e inmoló a muchos individuos en pos de su propia felicidad, de acrecentar sus posesiones materiales, y de generar bienestar entre sus filas y entre los monarcas que coincidieran con sus aspiraciones.
Hoy en día se nos quiere hacer creer que la Iglesia estuvo siempre del lado de la libertad, acompañando a los oprimidos, y llevando adelante las enseñanzas sociales del Nuevo Testamento, pero no existe nada más alejado de la verdad.
La causa fundamental de su modo de actuar fue siempre la defensa de sus propios intereses, antagónicos a los intereses de los pueblos. Y la Iglesia aún sigue siendo, la antítesis de la libertad y del progreso.
Ninguna conquista democrática resulta conciliable con el espíritu clerical.

- ¿Libertad de cultos? La Iglesia es albacea exclusiva de toda la verdad, el dogma no necesita ser demostrado, el Papa es infalible en asuntos de fe. Ergo: nadie puede ser otra cosa que católico, apostólico y romano. La verdad revelada la tienen en un puño los prelados, y todos los infelices mortales, tienen que atenerse a ella.
- ¿Libertad de conciencia y pensamiento? El pensamiento no puede volar más allá de las altas cumbres de la Teología, aunque éste tome forma en las teorías científicas de un Darwin o un Galileo.
- ¿Libertad de prensa? Si pensar libremente no es lícito, menos puede ser expandir pensamientos ilícitos. La máquina de Gutenberg, para ser útil, no debe imprimir sino biblias y catecismos. Y para que no se pase de este saludable y justo término, debe existir, indispensablemente, la censura previa, la censura eclesiástica. Y si se logra burlar la censura, es obvio que debe existir la prohibición para la lectura y circulación del impreso sacrílego o herético. Y para que haya reparadora sanción debe existir la excomunión para el desobediente.
- ¿Separación de la Iglesia y el Estado? Eso no puede ser, puesto que existiendo la supremacía del poder espiritual sobre el temporal, es necesario que ambos se hallen unidos, para que pueda dominar el uno sobre el otro. Abiertamente se sostiene que las leyes humanas deben estas subordinadas a las leyes divinas. Que las normas legales de los Estados, tienen que sujetarse a los principios establecidos por el Derecho Canónico o los Concordatos.
- ¿Enseñanza laica? La enseñanza que no se ciñe a los preceptos católicos es inmoral. Consiguientemente, para que la sociedad no se corrompa ni se precipite al caos, toda clase de educación debe estar en manos de la Iglesia, o por lo menos, controlada por ella. Todo programa y todo texto debe tener la aprobación eclesiástica, para que así no se introduzcan de contrabando, autores o principios científicos reñidos con sus dogmas.
Nada de esto, puede ser establecido sin mengua de los derechos de la Iglesia.

Tampoco se puede implantar ninguna conquista social, ni aún tratándose de aquellas que favorecen directamente a los humildes, a los pobres, de que habla el Sermón de la Montaña.
Así, no se puede expropiar ni un palmo de tierra de los latifundios clericales, no se puede tocar sus censos y capellanías porque ello es ofender al Hacedor del Universo. Toda propiedad privada es institución divina, y por lo mismo, tiene carácter sagrado. Y si la propiedad es del Clero, claro está que es mayormente sagrada.
Nada de libertades, ninguna conquista social. Este el gran ideal de la Iglesia.
Por ello es que la Iglesia siempre se opuso a la Independencia americana (aunque hoy quiera mostrarnos otra cosa). Y las causas esenciales, siempre fueron de carácter económico y social, llevando al Clero por caminos opuestos a los que obliga el patriotismo y los intereses nacionales.
Y la oposición siempre fue cruel, sanguinaria y despiadada.

Virreinato de Nueva España

Desde el mismo brote de las primeras ideas separatistas, se manifestó con toda claridad la aversión del Alto Clero mexicano a la independencia de su pueblo.
Un ejemplo basta para ilustrar este hecho: el clérigo Melchor de Talamantes, por sostener que el Virrey Iturrigaray debía asumir el Poder ante la evidencia del destronamiento de los reyes de España por parte de los invasores franceses, fue apresado por orden de la Audiencia y la Santa Inquisición, juntamente con el Licenciado Verdad. Ambos murieron trágicamente a manos del Santo Oficio.
Igual sucedió durante el período de lucha que acaudillaban Hidalgo y Morelos, dos heroicos frailes representantes del Clero pobre, que fundieron sus afanes libertarios con las más caras aspiraciones de su pueblo, dando en esta forma a su patriótico combate un tinte marcadamente popular y democrático como en ningún otro país de nuestra América, concibiendo la independencia no sólo como el rompimiento de las cadenas coloniales, sino como el logro de un cúmulo de reivindicaciones sociales y económicas ansiadas por las masas explotadas.
La muerte nuevamente fue el castigo, luego de la más cruel e infame tortura por parte del Monseñor Francisco Fernández Valentín.
Igual comportamiento tuvo el clero apoyando a los poderosos terratenientes extranjeros, en contra de Juárez.

Las Alcabalas y los Estancos

Durante la llamada Revolución de las Alcabalas realizada en Quito a fines del siglo XVI, el Clero en ningún momento estuvo del lado del pueblo sublevado, sino todo lo contrario, al lado de los dominadores españoles. El Comisario de la Inquisición recorría las calles, amenazando a los oradores sediciosos “con el fuego eterno”.
El fraile Ordóñez de Cevallos, hizo el bajo papel de espía de las autoridades españolas. Otro clérigo de apellido Garabís impidió la captura de los funcionarios de la Corona presentándose con la custodia y dando voces a los combatientes “a que depusieran las armas y siguieran al Santísimo Sacramento”.
En tanto los jesuitas, se distinguieron siempre por su fidelidad a los opresores (según confiesa el mismo Padre Velasco en su historia sobre el Reino de Quito), y dice que ellos “llegaron a conseguir el entero y suspirado triunfo y pacificarlos, y reducirlos a que se sometiesen a las órdenes del Soberano, a la razón y a la obediencia”.
Tras la derrota, llegó la carnicería, y los responsables de los asesinatos a mansalva miraban impasibles la tragedia sin que ninguna voz eclesiástica se alzara para protestar por los desmanes.
Esta actuación infame fue luego largamente recompensada. El Rey ordenó en favor de los jesuitas, que la Real Audiencia “ampliase grandemente las haciendas y fincas de su colegio, para que teniendo toda comodidad en lo temporal, pudiesen atender más fácilmente al bien de la república”...
Igual cosa sucedió durante la Revolución de los Estancos.
Las iglesias y conventos se transformaron en seguro refugio de los "chapetones".
El Obispo en persona, con todos los curas de que disponía, formó “capitanías del cielo para apaciguar a los revoltosos”. Los jesuitas, nuevamente, jugaron un papel relevante y de importancia.
El Padre Recio, actor principal en los acontecimientos, agradecía a Dios, que “recibió Quito el yugo de la ley y se subordinó a ella”. Se congratulaba que la ciudad tuviera la soldadesca encima “para que no pueda levantar cabeza”.

Los comuneros de Paraguay

Fueron aquí los jesuitas la principal fuerza de que se valieron los españoles, para doblegar el movimiento.
Gracias a ellos, el delegado del Virrey de Buenos Aires pudo reunir un ejército de 6.000 hombres, sacados de las Misiones por los frailes, para cumplir su cometido. Los jesuitas Policarpo Dufo y Antonio de Rivera fueron los guías y conductores de las fuerzas de represión. Por estos hechos, el Cabildo de Asunción, decretó la inmediata expulsión de la Compañía.
El auxilio de los jesuitas, fue decisivo para la derrota de los comuneros.
Los comuneros Antequera y Mena, fueron infamemente asesinados, y el pueblo entonces mostró su indignación. El historiador Blas Garay escribió: “El furor de los paraguayos no tuvo límites cuando supieron estas noticias —la muerte de sus caudillos— y se desbordó contra los jesuitas causantes de tantos males: el 19 de Febrero de 1732 invadió sus colegios multitud de soldados y vecinos; profanó las cosas santas, y algunas cabezas rodaron en desagravio de las muy ilustres que acababan de ser sacrificadas”.

Túpac Amaru en Perú

La mejor ilustración de estos hechos, son las palabras del Obispo de Cuzco, Manuel Moscoso:
“No perdonando arbitrio ni medio que contribuyese a defender la patria y cortar la rebelión, me metí a soldado, sin dejar de ser Obispo: y así en lo más grave de este conflicto, armé al clero secular y regular, como en el último subsidio, nombré al Deán D. Manuel Mendieta, por Comandante de las milicias eclesiásticas, dispuse cartelas, alisté clérigos y colegiales, seminaristas de ambos colegios, en cuatro compañías, con sus respectivos oficiales, armas y municiones que costeé, comenzaron el tiroteo militar, sujetándose al ejercicio de las evoluciones, a la voz de un oficial secular, que se encargó de su instrucción. Ya tiene V.S.I. al clero del Cuzco en espada ceñida y fusil al hombro, esperando por instantes las agonías de la patria, de la religión y la corona, para defenderla del insurgente Túpac Amaru”.

El Clero, apoyó con todos los medios a su alcance la represión del movimiento indígena. Muchos párrocos, siguiendo el ejemplo de Moscoso, formaron batallones indígenas para dividir y combatir a los rebeldes. Otros hicieron labores más bajas todavía, siendo vulgares espías y delatores. Tal el caso del clérigo Xavier Troncoso, cura de la doctrina de Pocoata, que entrego a los verdugos a Dámaso y Nicolás Catan.
Derrotada la rebelión, los Andes se tiñeron con la sangre de los vencidos.
Decía la sentencia contra el rebelde:
“Condeno a José Gabriel Túpac Amaru, a que sea sacado a la Plaza principal y pública de esta ciudad, arrastrado hasta el lugar del suplicio, donde presencie la ejecución de las sentencias que se dieron a su mujer, Micaela Bastidas, sus hijos Hipólito y Fernando Túpac Amaru... Concluidas estas sentencias se le cortará por el verdugo la lengua, y después amarrado o atado por cada uno de los brazos y pies con cuerdas fuertes, y de modo que cada una de estas se pueda atar, o prender con facilidad a otras que pendan de las cinchas de cuatro caballos, para que, puesto de esto modo... arranquen de una vez los caballos, de modo que quede dividido el cuerpo en otras tantas partes”.

Los comuneros de Nueva Granada

Este levantamiento realizado en el actual territorio de Colombia, debería haber finalizado bien, luego de la firma del acuerdo por las 35 peticiones que habían realizado los comuneros. La comisión de negociadores encabezada por el Arzobispo Caballero y Góngora, parlamentó con los jefes sublevados, accediendo a sus demandas y se firmó capitulación que fue aprobada por la Real Audiencia.
En ella se rebajaban unos impuestos, se suprimían otros, se atenuaba su recaudo y se convenía en dar preferencia a los americanos sobre los españoles para algunos cargos en que estos eran mal vistos. También se acordó perdonar toda falta a los comuneros.
Solemnemente, se juró ante los Evangelios cumplir el compromiso y el Arzobispo hizo de testigo y garante. Más nada valieron esos juramentos pues desde el principio ya se incubaba la traición, planeada por clérigos y terratenientes.
El Arzobispo puso todo su empeño, engañando a los comuneros para que volvieran a sus pueblos. Y logrado esto, las Capitulaciones fueron rotas en forma cobarde y traicionera.

Un nuevo levantamiento terminó con su líder, José Antonio Galán, ahorcado y desmembrado, con su cabeza, manos y pies exhibidos en la plaza pública. Sus bienes fueron confiscados y su familia marcada con la tacha de infamia.
El Arzobispo afirmó luego: “Notorios han sido los escandalosos delitos del nominado José Antonio Galán y el ejemplar suplicio con que fue castigado con tres de sus cómplices, separando las cabezas de sus cuerpos para colgarlas, y además los miembros de su infame caudillo, en los lugares en donde sus atrocidades fueron mayores y más visibles”.
¿Y en que culminó esa traición y esa sangre derramada? Antonio Caballero y Góngora terminó como Virrey.

Ya entre 1810 y 1820 el Alto Clero de este Virreinato, participó activamente en contra de la emancipación. El Arzobispo de Bogotá Juan Bautista Sacristán, cabeza máxima de la Iglesia en el Virreinato, se negó a reconocer la Junta de 1810.
El Obispo de Santa Marta, Fray Manuel Redondo y Gómez, también se niega a reconocer la independencia, razón por la que es apresado y luego marcha a España.
El Obispo de Panamá, según afirmación del Padre Leturia, era igualmente realista y solo en 1821, se pasó asustado al bando patriota.
El Obispo Carrillo de Cartagena fue otro de los expulsados en 1812 por negarse a jurar la independencia, pero quien lo reemplazó, el fraile Gregorio José Rodríguez, lo superó ampliamente en intransigencia, llegando al extremo de obligar a los fieles a gritar “¡Viva el Rey!” a la salida y entrada de los templos.

Y así el clero se enfrentó a la emancipación de Cuba, y puso obstáculos a los intereses independentistas también en Chile, en Brasil, en Venezuela y en la actual Argentina.
Por intereses económicos y de poder, la Iglesia Católica siempre apoyó a los poderosos en desmedro de los pobres, los oprimidos y los desposeídos. Y fue la Santa Sede la encargada de garantizar la famosa liga de gobiernos feudales de Europa, llamada la Santa Alianza.
Su Santidad Pío VII tomó una serie de medidas para conceder audiencia especiales a los prelados americanos, ya que en ese momento España y Roma, defendían una misma causa.
Consecuencia de esta alianza fueron los “breves o cartas” de los Pontífices contra la independencia americana.
Escribe el jesuita Rubén Vargas Ugarte: “Ya en 1815 la corte de Madrid había usado de su influjo en Roma para obtener de Pío VI, una carta o breve exhortando a los prelados americanos a mantener en la obediencia al Rey a todos sus súbditos”.
Un año después, en 1816, su sucesor Pío VII es más terminante aún en otro Breve titulado Etsi ion gissimo, donde se dice nada menos que lo siguiente:
“Entre los preceptos claros y de los más importantes de la muy santa religión que profesamos, hay una que ordena a todas las almas a ser sumisas a las potencias colocadas sobre ellas. Nos, estamos persuadidos, que los movimientos sediciosos que se producen en aquellos países, por los cuales — nuestro corazón está entristecido y que nuestra sabiduría reprueba— vosotros no dejasteis de dar a nuestros rebaños todas las exhortaciones. Sin embargo, como sobre la tierra. Nos somos el representante de aquel que es el Dios de la paz, nacido para rescatar al género humano de la tiranía de los demonios... Nos, pensamos que nuestra misión apostólica que ejercemos sin mérito, nos obliga a impulsaros por nuestras letras a hacer toda clase de esfuerzos para arrancar esa muy funesta cizaña de desórdenes y de sediciones que el hombre enemigo ha tenido la maldad de sembrar allá... Fácilmente lograréis tan santo objeto, si cada uno de vosotros demuestra a sus ovejas, con todo el celo que pueda, los terribles y gravísimos perjuicios de la rebelión, si presenta las singulares virtudes de vuestro carísimo en Jesucristo, Fernando, vuestro rey católico, para quien nada hay más precioso que la religión y la felicidad de sus súbditos…”
El Papa León XII tampoco se quedaría atrás, y el 24 de Septiembre de 1824 lanzó una Encíclica con igual contenido que los documentos de sus predecesores, donde se volvía a exhortar a los jerarcas católicos de América para “que se dediquen a esclarecer ante su grey las augustas y distinguidas cualidades que caracterizaban a ese muy amado hijo, Fernando, rey católico de España, cuya sublime y sólida virtud le hacía anteponer al esplendor de su grandeza el lustre de la religión y felicidad de sus súbditos”
.

Aún en 1825 —después de la batalla de Ayacucho— seguiría insistiendo sobre el mismo tema y escribiría una segunda Encíclica en contra de la Independencia, que aparte de extemporánea, contiene los conceptos más retrógrados imaginables contra el progreso y la cultura.
Llega aquí al fin el presente escrito, que no pretende ser un meduloso análisis de la actuación de la Iglesia Católica frente a la gesta independentista americana, sino solamente una muestra testigo.
Se pretende dar algunos ejemplos, algunas informaciones documentadas y fáciles de conseguir hoy en día, para todos aquellos que aún crean el Clero promovió y ayudó a la libertad americana.
Muy por el contrario, la desesperación por el poder y las riquezas que siempre mostró la Iglesia Católica, nos dejan muchas más muestras de traiciones y contubernios que las que hasta aquí han sido vertidas.
En este 2010, varios países de América celebran su gesta independentista y libertaria. Que sirva este pequeño bosquejo como para abrir el camino a la verdad, pues como decía nuestro querido gitano Sandro: “Un botón basta de muestra, lo demás… a la camisa”
.